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Novedades discográficas octubre 2012

posted by KeithModMoon 4 octubre, 2012 0 comments
The Vaccines – Come of age

The Vaccines Comes of age

Parece que fue ayer el día que The Vaccines surgieron como el next big thing de las islas británicas… cuando de hecho…así fue. Poco más de un año después del sonado What did you expect from the Vaccines? regresan con un nuevo LP bajo el brazo, con el que están dispuestos a seguir avivando el entusiasmo entre las generaciones púberes, y no tan púberes.

Con el poco tiempo que han tenido entre disco y disco, y con las respectivas giras y promociones que conlleva lanzar un nuevo trabajo discográfico, sería lógico pensar en el nuevo álbum de The Vaccines en términos de insuficiencia, apresuramiento, o peor aún, como mera extensión provechosa de su debut. Por eso este Come of age sorprende en la primera escucha. Sin dejar de lado su vertiente rockera más rabiosa y contagiosa con la que pegaron el golpe 18 meses atrás, la banda de Londres se adentra en nuevos senderos de la geografía inglesa, más calmados y despoblados. Es el caso de “Weirdo”, una superlativa canción que bebe de la mano de Thomas Sanders para quedar entroncada en el indie-pop tristón de una parte de la escena inglesa. Si en “Lonely world” les da por coquetear con el britpop más dulzón, en “The Possessive” parecen poseídos por los últimos Strokes, mientras que en “Ghost Town” se gastan un explícito homenaje a The Specials y otras bandas de su generación. Por otra parte siguen abonados a esos temas inmediatos, enérgicos, breves, de riffs afilados, melodías adhesivas y deje rockero que tan bien sentaron en su presentación: son los casos de “No hope”, “Teenage icon” o “Bad mood”. Pero su ímpetu para planchar hits parece haber disminuido, su música ya no suena tan acelerada, no hay esa urgencia juvenil que puede jugarte una mala pasada en el peor momento. The Vaccines parecen haber tomado mayor control de su sonido, haberlo pulido, como si lanzaran un reto anunciando que quieren ser algo más que una banda de hits de consumo rápido, algunos podrán llamarlo madurez…pero lo importante es que con su sophomore abandonan el fantasma del hype NME.

Tema clave: “Weirdo”

marco 75

Toy – Toy

Sería injusto retraerse a esas voces que señalan a Toy, simplemente, como unos nuevos The Horrors. Si bien es cierto que comparten cierta conjunción espiritual, fervor psicodélico y sonido enmarañado, sería imprudente, e injusto, simplificar de esa manera la propuesta de esta nueva banda británica. En su debut homónimo han recogido influencias variadas y distanciadas en el espacio y el tiempo, pero con un mismo, y claro, componente de pop lisérgico. De sus temas se puede extraer suficiente material con el que recomponer al oyente que se acerque, mediante dosis exactas de amargura y dulzura.

Adentrarse en las espesas y negruras capas dispensadas por este quinteto no resulta un camino fácil, ni cómodo. Es a medida que uno aprende a desenvolverse entre la abundante maleza, las abrasivas tormentas sonoras, los escupitajos de guitarras y los torbellinos absorbentes, cuando descubre un meritorio trabajo de pop psicodélico aderezado con gotas de kraut, noise y post-punk. Temas como el anguloso y atrayente “Kopter” personifican ese afán salvaje, aniquilador y bilioso con el hierven su música, sin que la propuesta salga dañada o desmembrada con tanta virulencia.

Tema clave: “Kopter”

 7

 

Tame Impala – Lonerism

Desde hace un tiempo parece haberse desatado una ola por el revival psicodélico. Si el espacio de arriba lo ocupa la propuesta de los ingleses Toy, emparentados con The Horrors, y desde los EEUU Ty Segall, King Tuff, Woods, Wooden Shjips, o The Oh Sees parecen explorar en un baúl similar repleto de vinilos de psicodelia sixtie, desde Perth, Tame Impala también contribuyen a la tendencia, siendo su propuesta, probablemente,  la versión más expansionista y accesible de los ejemplos citados. Tras irrumpir en escena en 2009 con Innerspeaker, ahora vuelven a llamar la atención con su segundo álbum, el gratificante Lonerism.

Kevin Parker y los suyos siguen fascinados por las corrientes psicodélicas de épocas pretéritas. Ese sonido experimental tan ligado al consumo del LSD parece poblar los recovecos de los temas de este grupo, que gracias a su talento, logran expandirlo hacía territorios del pop y el dream pop para hacer del suyo un viaje menos intrincado, más digerible para el oyente. Esto no implica que haya una presencia notoria de reverbs enredadas, órganos lisérgicos, ritmos cíclicos, coros fantasmagóricos y demás lindezas psych como si estos chavales de Perth hubieran compartido clase con Syd Barret. Una paleta de influencias que abarca un largo espectro del rock clásico y psicodélico. Se escuchan ecos sólidos del John Lennon en su etapa en la Plastic Ono Band, como de Pink Floyd, Led Zeppelin, Black Sabbath, ELO, Traffic o Tomorrow. En ocasiones su capacidad de absorber y escupir gemas es asombrosa. Ocurre con la mastodóntica pieza rockera “Elephant”, algo así como un intercambio de drogas entre los componentes de Black Sabbath, Led Zeppelin y Pink Floyd. O la también sublime “Apocalypse Dreams”. La segunda entrega de Tame Impala es un sabroso tripi que te transporta a los mejores viajes de los 60’s, pero lo hace desde una sonoridad contemporánea, e intercambiando estilos, pulsiones y puntos de vista para que la experiencia sea rotunda. Estos chicos apuntan alto.

Tema clave: “Elephant”

8

Iamamiwhoami – Kin

iamamiwhoami - Kin

Detrás de este nombre poco ortodoxo e impronunciable se esconde Jonna Lee, una cantante sueca que empezó a llamar la atención en 2009 a partir de unos estudiados, y misteriosos, vídeos. De hecho la chica no se cansó de alimentar el misterio en torno a ella y su música, y siguió lanzando videoclip de sus temas. Ahora por fin ve la luz su primer trabajo en largo, donde recoge todos los temas ya conocidos.

Pese al halo de misterio adquirido la música de Iamamiwhoami pisa terrenos transitados. Su dark pop de ropaje tenue y frágil, envuelto por atmósferas etéreas y dispersas, es una línea acogida por artistas de la envergadura de Zola Jesus o Austra. También por su fascinante y envidiable voz, y algunas percusiones utilizadas, remite, en muchas composiciones (“Kill”, “Goods”, “Rascal”), a su compatriota Lykke Li, que de entrada, le tiene ganada la partida de la popularidad. Desvinculada de estos anclajes familiares, la música de esta sueca no deja de ser una propuesta firme y encomiable, con temas enmarcables (“Good Worker” o “Play”), cuyo único lastre no ha sido otro que su tozudez previa por levantar una expectación desmesurada que ha terminado por engullir a su propia música.

Tema clave: “Play”

7

How to dress well – Total Loss

Ese lamento de porcelana que irrumpe de las cuerdas vocales de Tom Krell empezó a hacer mella entre la parroquia indie tras el mecenazgo mediático que le brindó Pitchfork con motivo de su álbum debut, Love Remains. Sin perder ni una gota de entusiasmo, ni espaldarazo, afronta ahora su sophomore con Total Loss, en el que mantiene intactas sus señas de identidad.

La música de How to dress well se ubica en un no man’s land rodeado por fascinantes islotes poblados de R&B, soul, dark wave, pequeñas notas de minimalismo. Con la unión de éstos articula atmósferas vaporosas y abrasivas, levantadas a través de retales de texturas etéreas y marcianas, que se filtran con calidez y presión por la epidermis predispuesta. Pese al poso amargo y depresivo que denota su propuesta, su manera de abocarlo da lugar un efecto embriagador y evocador, y emplazan al deleite prolongado. Entre estas 11 nuevas composiciones resalta la mayúscula “& It was U”,  y la épica emocional de “Set it right”.

Tema clave: “& It was U”

marco 75

Daphni – JIAOLONG

Poco importa el ropaje con el que se vista Dan Snaith porque seguirá ocupando puestos privilegiados dentro de la avanzadilla de la música electrónica. Si con Caribou nos regaló hace tan solo dos años el inmenso Swim, ahora desembarca con el alias de Daphni para repetir semejante hazaña mediante JIAOLONG. En lo que supone el álbum debut de su faceta más clubber.

Snaith factura aquí un trabajo redondo de techno imaginativo, acaparado por un amplio espectro de influencias, que aportan frescura y vitaminas a un patrón eminentemente revienta pistas de baile. El LP, que verá la luz la próxima semana, se compone de cinco cortes que ya habían aparecido en ediciones de vinilo, más cuatro temas inéditos. Entre los conocidos, se pueden encontrar gemas de valor de difícil tasación, como es el caso, de ese prodigio de ritmo, texturas y pulsión bailable que parece salido de una house party con The Avalanches, y con la que se destapa la caja de pandora, “Yes, I Know”. Por no mentar el otro placer gustativo para los cinco sentidos, la mayúscula “Ye Ye”. No se queda atrás tampoco la deconstrucción sonora de la pieza africana “Ne Yoa”, un remix del original de Cos Ber Zam. Un buen ejemplo de su inquietud por rebuscar en otras culturas y latitudes (música africana e hindú) para envolver, mediante procesos analógicos o digitales, sus inspiradas composiciones. JIAOLONG no solo vuelve a poner en evidencia la predisposición del canadiense para planchar melodías adhesivas, frescas e imaginativas, su dominio del ritmo, y lo que es más difícil, convencer de su talento tanto en términos de escucha enfebrecida en la pista de baile como en el sosiego que habilitan las cuatro paredes de una habitación. Pero por encima de todo, es la demostración de que da igual el nombre con el que firme Dan Snaith, porque su música permanecerá en lo más alto.

Tema clave: “Yes, i know”

8

Grizzly Bear – Shields

Disco del mes

En Veckatimest, Grizzly Bear alcanzó el cielo artístico mediante una joya de orfebrería folk-pop que sigue enraizada en lo más profundo de nuestro cerebro hasta que un forense certifique lo contrario. Tres años después, los osos de Brooklyn atacan de nuevo con Shields, otro majestuoso trabajo en el que confirman su excelente estado de forma, y el estar tocados por una varita mágica.

Ya en los primeros compases del nuevo disco se nota el sello de Grizzly Bear, pero a la misma vez, las formas que adopta su sonido anuncian una nueva identidad de banda. Siguen sonando épicos pero se alejan del tono barroco que marcaba Veckatimest y que tantas pieles erizo. Vuelven a conjugar melodías adherentes y ensoñadoras sin necesidad de crear capas de sonido perfectas. Aquí optan por una faceta más desnuda, y con menos elementos consiguen los mismos efectos embriagadores, esos que te permiten flotar incluso mientras te diriges al lugar de trabajo. Pequeños cambios que también se palpan por el abandono de esos coros mágicos, que se acoplaban y se sumaban en un espiral harmónico angustioso. Aquí la propuesta es a través de una voz principal que abre camino y sujeta a los añadidos instrumentales y a los pequeños empujones vocales. Una estructura aplicada sobre los cortes del disco desde una perspectiva más rockera, con más improvisación y menos producción recargada. Una metodología que dispensa frutos incalculables para el paladar gourmet. Es el caso de la tremenda pieza rockera  “Yet again”, de la fascinante “Gun-shy”, o de ese remolino arrollador y épico titulado “Half Gate”. Resultaba extremadamente arduo igualar la escalada dada en su penúltimo LP, pero si no lo consiguen también con éste, al menos, lo rozan, y sin caer en una copia exacta de la fórmula.

Tema clave: “Yet again”

8,5

Jeremiah Jae – Raw money raps

Jeremiah Jae es un MC y productor asentado en Chicago al que parecen no preocuparle demasiado las corrientes mainstream ni los moldes para triunfar en el superpoblado mundo del hip-hop. Al menos eso es lo que se desprende de este primer trabajo discográfico, Raw money raps, donde vira su mirada al rap de corte clásico. Un disco que llega apadrinado por Flying Lotus y su sello Brainfeeder.

Jeremiah ha esculpido un debut volátil, confuso, ecléctico, denso y disperso. El joven de Chicago se deja instruir por el aroma del hip-hop añejo para escupir beats secos y cortantes, rimas resbaladizas, y jugosos samplers que pican de todos los palos: rap, soul, bossa nova. Con ello ha conseguido planchar diecinueve temas orientados hacía distintas direcciones y de irregular resultado. A veces sorprende con cortes fascinantes y aparatosos, mientras que en otros se queda enredado en su propio sonido y parece perder de vista el control del volante. Entre los primeros sobresale “Seasons”, “Greetings”, “Money & Foods”, “Cat Fight”. Raw money raps supone un debut más que interesante, de tono áspero e intrincado, con la que señala la voluntad de ir a contracorriente, que como mínimo, alaba su osadía. Habrá que seguirlo de cerca para cerciorar si ha nacido un nuevo talento en el mundo del rap.

7


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