CrónicaRock

Unknown Mortal Orchestra – Apolo Sala [2] (Barcelona, 26 de noviembre del 2013)

posted by KeithModMoon 28 noviembre, 2013 0 comments
Unknown Mortal Orchestra

Foto: Dani Cantó

Mozes and the first born y su garage rock rabioso, tocado por la energía (Duracell) propia de unos mozos de veinte y poco, y que los mantuvo saltando y bailando una vez incluso terminado su concierto, cuando eran uno más entre el público que acudió a la [2] de la sala Apolo, jugó a la contra de Unknown Mortal Orchestra, el plato fuerte de la velada. Los de Amsterdam pusier0n el listón muy alto, al menos en cuanto entrega, arrollo y decibelios, y eso lo notaron los neozelandeses, que encima, tuvieron que lidiar con desajustes técnicos y la dificultad para comunicarse a distancia con el técnico de sonido.

Tras un inicio renqueante, con el bajo apaciguado,  la batería desnutrida, y su cantante y guitarrista , consciente del sonido tenue e imperfecto que modulaban, contagiándose por el malestar sónico, el trío logró espabilar y empezó a enderezarse cuando soltaron los primeros zarpazos de rock garajero, nubes densas, con estallidos intensos, bañadas en abundantes cantidades de ácido.

Nubes de distorsión, riffs estremeciéndose entre espirales de reverb y fuzz, cambios de ritmo ajustados, tormentas eléctricas y solos de baterías infartados no solo resultaron válidos durante la noche del martes para convencer a los presentes, sino que necesarios para trasladar el pop psicodélico calmado y lo-fi de su inmenso “II” a las exigencias de un directo.

Una marcha más acelerada e intensa, que permitió el lujo de desplegarse sobre terrenos más insólitos, como ese tema soul-psych en el que el cantante Ruban Nielson se dejó las cuerdas vocales para sorpresa y entusiasmo de los presentes. Tema a tema, y sin descanso, UMO fueron ganando confianza, mostrándose más cómodos encima del escenario, cosa que expresaron con improvisaciones más alargadas, potentes y endiabladas, que los emparentaba con fuentes de inspiración de su música: Syd Barret, The Yardbirds o incluso Black Sabbath o Led Zeppelin.

Una progresión que coronaron con la esperada “So good at being in trouble”, probablemente lo que más cerca ha estado nunca está formación del hit. Ya en el bis, Ruban Nielson salió solo sobre el escenario, con la única compañía de su guitarra acústica, para interpretar “Swim and Sleep (like a shark)” y demostrar más allá del dominio en la guitarra, un talento vocal envidiable, acercándose, si le viene en gana, a Tim Buckley o Peter von Poehl. Por último, y tras desgranar casi en su totalidad su último Lp, dieron el cerrojazo con un tema de su anterior, y primer álbum. Un “FFuny FFriends” que también reconvirtieron y mutaron hacía terrenos más viscerales, enérgicos y asaltados para satisfacer a sus acólitos.

Más allá de la anécdota de algún coleguilla de la banda saltando a bailar sobre el escenario embutido con una máscara de lucha libre mejicana – una práctica (la de disfrazarse) que se está poniendo de moda en os directos – Unknown Mortal Orchestra fueron de menos a más, con un directo intenso, arrollador, con sus mejores cotas cuando abrazaron la psicodelia y se dejaron zambullir por su cargada y contundente masa sonora. Para salir de ella, con la sensación de haber disfrutado de una música pretérita, tan antagónica a las radiofórmulas de nuestros días, que parecía un placer compartido por muy pocos, pero a fin y al cabo, un placer.


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