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Viniloteca Siglo XX: World of Twist – Quality Street

posted by Marcos Gendre 8 marzo, 2016 0 comments

Sello discográfico: Circa

Año: 1991

World of Twist Quality Street

Antes de que el britpop fuera la conocida criatura revivalista henchida de orgullo british, su canalización pudo haber sido bien diferente: una anomalía de seres grotescos sumidos en una misión destinada en dignificar bajo un único cuerpo los géneros musicales más vilipendiados de los setenta y ochenta. Por un lado, estaban los Pulp pre-“His N’ Hers” (1994); y por el otro, World Of Twist. Mientras los primeros llegaron a ser la banda que salvó al britpop de un viaje en el tiempo para cambiar la sucesión de los hechos; y, de paso, borrar del mapa bandas tan inanes como Cast, Bluetones y demás birrias; los segundos, fueron el otro reflejo del espejo: la incomprensión más absoluta, amén de su consiguiente disolución. Pero el paso del tiempo siempre cuenta con la particularidad de, en algunos casos, ejercer de severo juez. La paja, a quemarla; y la aguja, a rescatarla del olvido. Tal ha sido el caso del primer, y único, álbum de World Of Twist. De hecho, “Qualify Street” (Circa, 1991) es una de los fósiles más reveladores de un what if? más que excitante.

World Of Twist, exiliados de Madchester, victorianos disfuncionales, hicieron de “Qualify Street” un vertedero glorioso de tonos cortados con la pericia de un camello Vip. Química en estado pura, pero dentro de una reafirmación del pop como fase final de una evolución que parte del viaje transversal del Doctor Who: de la resaca rave hasta el regreso a los Rolling Stones psicodélicos, circa 1967 -no podría ser más consecuente la versión aquí contenida de “She’s A Rainbow”. Entre medias, cada poro de esta obra se nutre de cómo el glam y lo progresivo son reactivados entre volutas de éxtasis. Más allá de esta pauta, el resto de sus raíces musicales entroncan con la proyección espacial de Hawkind, el dance e, incluso, el Northern Soul: tres ramas que poco tuvieron que ver con la progresión posterior del britpop. De esta afirmación de lo anómalo, caen gotas frías de pop fibrilado para la pista de baile. Así, “Loose My Way”, “Sweets” y, sobre todo, la gloriosa “The Storm” deberían servir para demostrar que Primal Scream no fueron los primeros en encontrar el punto exacto de fusión entre liturgia rave y la reevaluación cool de lo retro. En este sentido, no hay más que dejarse intoxicar por “Sons Of The Stage”, el himno que mejor define la sensación endorfínica de formar parte de una masa chorreando goterones de pirulas y agua de fregadero. Sí, la union idílica entre indie y rave. Hecho a lo que también ayudan unas letras que parecen nacidas desde la mirilla del vouyeur de barra de discoteca raver: “The theme is up /And the kids are high /I’ve seen them move /And it blows my eyes / The floor’s an ocean and this wave is breaking /Your head is gone and your body’s shaking /There’s nothing you can do /Cos there is no solution /Gotta get down to the noise and confusion”. ¿Se puede ser más claro? Este single tuvo su momento, pero no pudos sobrepasar el puesto 47 de los charts. Desgraciadamente, “Qualify Street” vino al mundo para ser una tara de fábrica, la luz soterrada en un ángulo muerto. World Of Twist jamás fueron admitidos como parte de Madchester. Quizá porque tampoco estaban hechos para habitar entre corrientes con fecha de caducidad incorporada. Cuando Madchester explotó, en vez de embutirse camisetas a la altura de las rodillas, ellos prefirieron disfrazarse como aristócratas de la época victoriana. No aceptaron las reglas del hype. Tal jugada a la inversa les llevó a un semi-anonimato que los situó en tierra de nadie, una extraña isla comandada por una mansión regentada por una troupe de tarados, soñadores de una Vieja Albión, congelada en el tiempo como si se tratara de la viñeta desencuadrada de un cómic de Billy Talbot. En dos palabras: la hostia.

Disueltos en 1992, siempre quedará la duda de cómo se hubieran desarrollado los acontecimientos del Britpop si hubieran podido lograr estirar su carrera un par de años más. Pero lo que todavía resulta más interesante es saber lo que hubiera ocurrido si tanto World Of Twist como Pulp hubieran podido establecer Sheffield como la cuna del Britpop. Curioso, ¿no?

8,5

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