Series

Domingo de serie: Community (temporada 1)

posted by Omar Little 27 febrero, 2011 0 comments
Regreso al campus

Desde hace poco menos de semana y media que vengo observando a la gente y tengo el don de saber si han pasado por las clases de español del Sr. Chang. Si van mirando al suelo con pose alicaída y la pesadumbre se respira a su alrededor es que no han asistido a ninguna lección del Sr. Ben Chang. Por el contario, si alguien sonríe a su paso con un destello dorado encima de su cabeza, pide perdón por todo, y da la gracias con unas ojeras muy marcadas es que ya ha disfrutado de una de las mejores comedias del momento, Community.

Podría empezar por enumerar todas las razones por las que habría que hincarle el diente a esta serie de la NBC, pero esto terminaría siendo un pozo sin fondo. Sin embargo, dejarme que destaque sólo un par de motivos, que de por sí solos, ya merecen dedicarle todo el tiempo tiempo requerido a este producto ideado por Dan Harmon.

Las clases de español del Sr. Chang (Keon Jeong) son las clases más gratificante que uno haya vivido en la ficción y fuera de ella (ni las clases de filosofía en el patio con el típico profe fumetas las igualan). El profesor asiático que imparte español en Greendale es uno de los personajes más hilarantes, descontrolados, divertidos, desequilibrados, anormales y enormes que hayan podido salir de las páginas de un guión televisivo. No sólo por la paradoja que alberga en sí mismo: un chino dando clases de español con sólo cuatro expresiones (sí, buenos días, la tierra del fuego, feo), sino por las ocurrencias surrealistas en las que se ve envuelto un personaje cretino, irrespetuoso, farsante, pero siempre dispuesto a sorprendente, y a alegrarte el día con sus salidas de tono, muchas veces de tono surrealista. Cada una de sus apariciones conllevan risas no enlatadas, y un gran número de momentos cómicos imborrables, es verlo entrar en cuadro y saber que esa secuencia valdrá la pena. Sin duda, un personaje a incluir en los personajes televisivos que ha sido un placer conocer, y de por sí solo un UWP (unique watching proposition).

Otro de los grandes logros de esta comedia es hacer que, por primera vez en la historia, Chevy Chase nos haga gracia. Inimaginable de pensar si uno ha visto Este poli es un panoli o Memorias de un hombre invisible. Sin embargo aquí Chase se centra en su papel del homófono, racista, despreciable, inoportuno, pero con un pizca de entrañable, alumno Pierce. Por cierto que cascado esta el tipo, ¿no? Tarde como tres capítulos en darme cuenta que tras ese jubilado estaba el mismo actor de Las aventuras y desventuras de un yuppie americano.

Completa el trío de personajes carismáticos (con el permiso de Abed) el protagonista de esta serie, Jeff Winger (Joel McHale). Un abogado que se ve obligado a matricularse de nuevo en la universidad de Greendale porque el colegio de abogados ha invalidado su título por fraudulento. En el grupo de estudio de español conocerá al resto de personajes que pueblan los  minutos de esta serie. Unos personajes que abarcan el amplio especto racial y cultural de la sociedad norteamericana, pero utilizando los arquetipos para retorcerlos con humor ingenioso y paródico.

Así pues encontramos a Britta, la estudiante “hot” por el que Jeff siente debilidad, y con la que tiene una especial relación de amor y odio. Pierce, el forrado de la tercera edad, que tras divorciarse siete veces, decide matricularse en la universidad para sentirse aún “in” y sentir el aprecio de otros. Abed, musulmán “freak” que dedica sus horas a su gran pasión por el cine. Shirley, la mujer de color divorciada que va a la universidad por primera vez. Troy, antiguo quarterback popular en el instituto con ciertas dudas sobre su sexualidad. O Annie, la chica repipi, estudiosa y de carácter conservador. A esto le añadimos un decano repugnante y chistoso,  y el honoris causa Dr. Chang, y tenemos la universidad en la que quiero pasarme el resto de mis días.

Uno de los mayores aciertos de los guionistas de Community es el de construir la serie valiéndose de los engranajes narrativos que suelen funcionar para este tipo de comedias americanas, y para el género “college” y pelis de universitarios, pero con la diferencia de voltearlas a su gusto. Me explico. Parten del lugar común como campo en el que lanzar sus ingeniosas y recurrentes chispas humorísticas. Parten de él, pero no viven en sus propios clichés, sino que se recrean en ellos para quebrarlos y mofarse,  como logran con ese sorpendente (y para mi glorioso por inesperado) plano final que cierra su primera temporada. 

Un catálogo humorístico que no sólo se sirve de las bromas culturales, raza, sexo, religión (a veces sobrepasando los límites de correción de la moral norteamericana) que implican a  estos personajes, sino también, por una cantidad de referencias cinéfilas que denotan el buen gusto de sus responsables.

En ese sentido, dos de los capítulos más  remarcables e imborrables parodian a películas. En uno de ellos Abed se convierte en el nuevo líder del grupo tras controlar el negocio de las alitas de pollo en la cafetería, con claras referencias a Uno de los nuestros. O en el intenso, y logrado, “Modern Warfare”, en el que una batalla de Paintball, cuyo premio da la posibilidad de ser el primero en elegir la asignaturas del próximo año académico, bebe de referencias tan dispares como 28 días después, Lost, Matrix, o las pelis de acción de John Woo (inmensa la entrada de Chang).

Creo que no existe ninguna serie en la actualidad que se pueda recomendar a todos los públicos deseosos de pasar un rato agradable y divertido ( sin caer en la noñeria simplista de muchas de estas producciones, bueno si nos olvidamos de esa especie de moralina que parece desprenderse a modo de conclusion en cada uno de los capítulos) con los ojos cerrados, y sin temor a cagarla, como Community. Sus cápsulas de 20 minutos se consumen del tirón y sin esfuerzo (y mira que son 25 en su primera temporada), y puede que sea la droga catódica ideal mientras se espera la gala de los Oscar. Al menos su segunda temporada lo va a ser para mí.


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.