Domingo de serie

Domingo de serie: Girls (Temporada 2)

posted by Omar Little 24 marzo, 2013 4 Comments
Lost in Hipsterland

girls temporada 2

A Lena Dunham le crecen haters como setas, signo fehaciente de que lo está haciendo de maravilla. Ellas, como suele ocurrir, les corroe la envidia. Una envidia malsana que no tiene nada que ver con su físico (solo faltaría), sino por su asombrosa capacidad para sacar rendimiento sexual de éste. La mayoría de mujeres no quiere entender cómo la poco agraciada Lena se puede estar cepillando tales portentos masculinos,  especialmente dañino resultó su aventura con Patrick Wilson. Para ellos, el origen de su envidia procede de otro signo, es de carácter intelectual, a falta de cm que comparar. A ciertos tíos aún les jode verse intelectualmente inferiores a la inteligencia de una hembra, y Lena, con afilados diálogos y sublimes escenas, y con solo 26 años a sus espaldas (no hay que olvidarlo), demuestra estar muy por encima de la media intelectual del macho. Un sector de la población en la que yo mismo me incluyo (sí, queridos lectores, siento decepcionaros).

Pero al menos tuve el valor, o puede que la inteligencia (de la que nunca hago buen uso) para percibir ya en la primera  temporada una notable carga amarga en las situaciones y diálogos de esta serie, algo que se ha recrudecido en una segunda temporada, que descontando algunos momentos, ha virado de la comedia al drama. Marco en el que Lena Dunham se presenta también como una prematura y avanzada maestra. Pese a algún altibajo sin demasiada importancia, la temporada ha ofrecido muchas luces sobre el desarraigo emocional que afecta a estos personajes experimentando el Nueva York hipster, muy cool pero con pocos dólares, y menos afecto.

Lena se ha  vuelto a  poner en el eje central de esta temporada. Desde su perspectiva egocéntrica, exhibicionista (algo que alimenta la furia de los haters), y humillante, ha narrado las desventuras de este grupo de chicas más desunidas que nunca por culpa del desafecto. Dunham no duda, y hasta parece que disfruta, en flagelarse, y en esta temporada, se ha lanzado al vacío… hasta caer en lo más hondo (doloroso el palillo en la oreja, y toda el asunto del TOC sacado de la manga). Con todo ello nos ha dado lástima, pero también nos ha arrancado varias carcajadas.

Pese al narcisismo que verán algunos en su figura, en uno de los mejores capítulos de toda la temporada, Hannah cedió pleno protagonismo (exceptuando ese polvo culpable (¿?) y devirgador con un teenager) a su amiga Jessa, desvelando todos sus orificios emocionales, destapando el hermetismo, y aportando respuestas sobre la fuente de la frialdad y rareza que desprende el personaje, mediante una inusual, y rompedora respecto al esquema de la serie, visita al campo para ver a un padre con el que apenas se habla. Allí Lena volvió a demostrar su superioridad para expresar sentimientos, rencores, espinas clavadas hasta el tuétano, sin necesidad de diálogos aclaradores ni música de librería. Un bello, y sublime ejemplo de la capacidad de la imagen y el sonido para comunicar,  esencialmente, mediante el diálogo, lleno de silencios molestos, dudas y preguntas incómodas , que mantienen Jessa y su padre en unos columpios. Un capitulo del que se pueden rescatar otros muchos logros, de hecho las risas más desternillantes de la temporada fueron ver a Hannah meando al lado de la vía del tren con una pareja de jubilado a su vera (sí ya he dicho arriba que mi coeficiente intelectual deja bastante que desear).

Esta también ha sido una temporada en la que se han conocido diferentes, y variados detalles, sobre las cuatro chicas y sus respectivas parejas. Especialmente divertidas han sido las avenencias y desavenencias entre Shoshanna y el looser de Ray. La más romanticoide y seriosa entre Marnie (otro personaje que se pasa la temporada pasándolas canutas) y el multimillonario y mejorado Charlie. O el divorcio express entre Jessa y Thomas, con una escena previa en la que Jessa explica a sus suegros su pasada adicción a la heroína, que se encuentra entre lo más descojonante y brillante del año.

A quien se le ha perdido un poco la pista, dado el distanciamiento con Hannah, es a Adam. El atormentado personaje que se reivindica como parte esencial en el entramado de la serie, y cuya invisibilidad, en lugar de la omnipresencia de la primera temporada, ha dejado algo diezmada a la temporada.

Precisamente Adam ha sido el protagonista de ese final tan made in Hollywood con el que termina la serie, y que tan duramente criticado ha sido, por poco atrevido, original, y tan fairy en definitiva. Me uno un poco a sus críticas, pero a la vez, comprendo la necesidad narrativa de Lena por recurrir al icono de Superman (con alguna pincelada de Hulk)  para glorificar el amor….el amor como reducto de felicidad, calma y confort dentro de una mundo cargado de frustraciones, desafecto, lápidas y losas. Así, ese final con Adam cargando con ella a brazos, entronca con el cuento de hadas amoroso (de hecho el capítulo-oasis en el que tiene un breve pero intenso romance con Patrick Wilson tiene muchos vises de cuento de hadas), y con el que parece indicarnos, que pese a todo, pese a su afilada y picante mirada a su generación, la frialdad que rodea sus relaciones interpersonales, para las chicas encorsetadas con el mismo patrón sentimental, encontrar el príncipe azul es motor vital.

No sabemos si en su vida real, Lena habrá encontrado el amor, pero esa capacidad por generar amor y odio nos evidencia un talento prematuro con el que nos va a sorprender en muchos campos. Un talento que va creciendo a pasos agigantados, y del que oiremos hablar dentro y fuera de Girls, puede incluso, que hasta hacerse cansina. A mí de momento sus miradas cercanas y precisas sobre la generación perdida, en ese y  este lado del charco, me siguen pareciendo efervescentes, nutritivas, divertidas, tristes, frescas, placenteras e imprescindibles.

marco 75


4 Comments

Daniela 7 abril, 2013 at 18:44

Girls 2 está cada vez más sensacional, yo creo que esta temporada va para largo, habrá que ver el avance y evolución de los personajes.

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Starman 16 abril, 2013 at 21:15

Girls me parece una genialidad y Lena Dunham tiene un talento indiscutible. Necesitabámos una serie ingeniosa, sin puor y que salga de lo habitual. Soy Fan.

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Omar Little 16 abril, 2013 at 22:41

Otro devoto aquí. Lena es un prodigio, con un talento desbordante que esperemos que nadie lo aplaque

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Pia Torres 24 diciembre, 2014 at 23:23

En un par de semanas se estrena la cuarta temporada ojalá logre recuperar su esencia. Comparto, éste http://www.hbomax.tv/girls-4/ el sitio oficial de la nueva etapa donde pondrán enterarse de muchas cosas curiosas de la serie.

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