Domingo de serie

Domingo de serie: Hunters

posted by Paloma Méndez Pérez 17 mayo, 2020 0 comments
Poesía a escopetazos


Esta crítica que aquí escribe tiene la piel muy gruesa, de otra manera no se explica haber seguido los 10 episodios con devoción y su sorpresa ante el ostion que Hunters nos reserva en su último episodio. Ha habido gente con la cara de Embiid en el triple de Leonard. No encontrarán, sin embargo, aquí spoiler alguno. Tendrán que disfrutar por ustedes mismos.

Es Hunters una epopeya kitsch. Epopeya porque se encuadra en las historias de héroes en busca del cumplimiento de una misión que marcará su destino. Un superviviente del Holocausto se dedica a reclutar un ejército para hacerles cosas malas a los nazis. Y es que a los nazis en el cine se les puede hacer cualquier cosa, en los parlamentos ya nos andamos con más cuidado. Reglas de la ficción. Cosas malas tipo comerse sus excrementos, sí le ponen caca en la boca a uno que antes le gustaba saludar con la mano levantada y a una pobre ancianita, química y también con el gusto por los hombres con el bigote recortado y tener a la gente un poquito separada por razas, le dan una ducha, una ducha como las de los campos quiero decir. Y es que el creador de esta Iliada es David Weil.

Entendemos entonces epopeya; esto es la serie B de Wiesenthal, quien por cierto aparece representado brevemente en la serie por Judd Hirsch.

¿Por qué decimos entonces que es kitsch? Parece que no pega mucho con la seriedad de los millones y millones de muertos y el éxodo humano que supuso la Segunda Guerra Mundial. Vamos a poner ejemplos. Hay una niña judía que se refugia en un convento y acaba vestida de monja por ahí, con el nombre más católico que quedaba, pegando tiros como si el mañana no fuese a llegar. También hay un asiático traumatizado tras volver de la guerra de Vietnam, (léanlo dos veces).

David Weil con la ayuda de Jordan Peele juegan una liga que no les viene grande; el de Get Out es un nombre en la industria, pero que han agarrado con la sutileza del martillo neumático. La idea es buena, en algún momento Jordan Peele cruzó la línea de lo incorrecto y decidió que estaba cómodo, la humanidad había dado el beneplácito general con Malditos Bastardos de que el mejor nazi es el nazi muerto o con tatuaje en la frente (esto sí es un spoiler, pero si a estas alturas no habéis visto Malditos Bastardos ya vais tarde en la vida, en general). Sí, se han pasado un poco, igual el cruce entre los recuerdos de los campos o en los guetos y la estética Fiebre del Sábado noche casan mal, pero es que casan mal. Por ejemplo, compramos Marathon Man pero no tenía la carga hortera de Hunters era simplemente una película de los 70.

El error ha estado en la propia distribución; Amazon Prime te dice historia de cazadores de nazis con Al Pacino y tú ya te imaginas Los Niños del Brasil. Ha llevado a muchos equivocadamente a consumir un producto que utiliza el mal gusto como gancho y el “que no me atrevo, pues agárrame el cubata” como motivo. Seguramente los que disfrutaron como locos con Déjame Salir no se han ni planteado Hunters que es una catarsis semejante a la de la película del mismo creador.

Dicho lo cual, admiración eterna por Al Pacino. No sé ya que más te puede dar si eres Michael Corleone y este año también has sido Jimmy Hoffa. Pero el barniz de seriedad y poso que Pacino pone a una serie que es un paseo en montaña rusa les ha salvado del ridículo en más de un episodio.

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