Domingo de serie

Domingo de serie: ‘La innegable verdad’

posted by Omar Little 21 junio, 2020 0 comments
La tragedia hereditaria

La colocamos sin contemplaciones entre los productos catódicos más apremiantes y primorosos de la temporada en curso. La plusvalía que imprime Derek Cianfrance en cualquier obra que venga con su firma era motivo sobrado para abrazarse sin precaución. Sin embargo, por aquel entonces, no equilibramos la responsabilidad de recomendar este crudo visionado en un contexto de pandemia y tragedia global.

Porque La innegable verdad es uno de esos visionados que te retuerce las amígdalas, te pisotea los riñones y te lija la nuez con una severidad que descompone. Basada en la novela homónima de Wally Lamb (I know this much is true), su surco narrativo se despliega alrededor del punto de vista de Dominick, un hombre de clase media que vive afligido por un gen de tragedia familiar, especialmente cruel con respecto a la relación que le ata con un hermano gemelo aquejado de paranoia esquizoide. Sus batallas por salirse de ese espiral de dolor, aflicción y tragedia marcan las pautas dramáticas de este demoledor serial.

Un via crucis, un tormento interno expuesto sin medianías, sin complacencias ni respiraderos. Sumergirse en este serial de sugerente pelaje cinematográfico es un electroshock de potencia creciente. Hay que tener el estómago muy preparado para resistir los constantes embates trágicos de esta familia marcada por el infortunio, la enfermedad y un dolor que se expresa en cada plano y en cada pliegue facial de su máximo protagonista.

Un melodrama familiar que, a su vez, expone esos lazos inquebrantables que modulan la personalidad y el afecto, o su carencia, y que ayudan a explicar la perseverancia que define los linajes familiares.

Sería un visionado tortuoso, casi de prohibición prescriptiva para sujetos deprimentes o alicaídos, si no fuera por el extraordinario doble papel de un soberbio Mark Ruffalo. Una hazaña interpretativa que respira Emmys por todos sus poros. A todo ello hay que añadirle una factura sublime que acentúan las sombras de este núcleo familiar, siempre como sutil apoyo a las crudas emociones vertidas en pantalla. En ello interviene sobre manera la refinada fotografía Jody Lee Lipes, la impecable agudeza visual de Cianfrance, la banda sonora de Harold Budd y un proverbial reparto donde también destacan  Kathryn Hahn, Melissa Leo, Juliette Lewis, Rosie O’Donnell, Archie Panjabi e Imogen Poots.

Su única tara es esa acumulación de desgracias y traumas en el tapete narrativo que casi provoca que la serie se estrelle en lo excesivo y la tragedia gruesa. Hay situaciones un tanto rocambolescas en su amplitud trágica, como cuando Dominick presencia el suicidio de un hombre – ¿o es fruto de una ensoñación? – y termina sufriendo un aparatoso accidente que casi le cuesta la vida. Por suerte corrige esa desviaciones afectadas o, más bien, extremedamente fatalistas, con el magistral poder escénico descrito anteriormente.

Así, La verdad innegable se posiciona como un visionado contraproducente. Un arriesgado cortocircuito sentimental sobre unos personajes a los que se acoge con afecto y a los que se acompaña en su tortuoso y espinoso trance hacia la muerte, la libertad y la  expiación. Sea como sea, es una de las miniseries de la temporada. Tan agria en lo que cuenta, como reconfortante en el cómo lo cuenta.

7

 


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