Domingo de serie

Domingo de serie: Mad Men (Primera parte temporada 7)

posted by Omar Little 1 junio, 2014 3 Comments
Sonrisas y lágrimas

Mad Men Season 7

Los que nos hemos mantenido al pie del cañón de esta joya de la AMC a lo largo de siete temporadas, los más acérrimos a los postulados de Weiner, no teníamos la menor duda de que la última temporada nos iba a deparar grandes alegrías. Pero poco pensábamos que fueran tantas, y que se nos suministrarían de modo fulminante, a la velocidad de Ayrton Senna a punto de tomar la última curva.

En esta primera tanda de capítulos hemos tenido de todo y en su mejor versión. Las habituales dosis de melodrama y drama, han dejado espacio a las menos habituales de la comedia de enredo, la screwball comedy, el musical e incluso el terror lynchiano. Todas ellas insertadas sin rechistar en el gran relato que resigue la serie desde sus inicios. De hecho, ha sido tal cantidad de hechos y acontecimientos expuestos en estos primeros siete capítulos de la séptima, que hemos asistido a todo el arco dramático de Don Draper, que lo ha llevado del polo negativo al positivo. De estar desocupado y hundido en la mierda más absoluta, con esas señales enfocando a la terraza, a recuperar no solo la estima, sino su peso decisivo en la agencia y el ser correspondido con amor por los que le rodean, aunque lo de Megan se haya disuelto.

Un giro en el signo dramático que afecta al personaje que no sólo ha incumbido a Don, también a Peggy, pieza clave en esa recuperación y estabilidad emocional de Don, que ha visto reconfigurada su burbuja emocional. Así como Roger, otro de los personajes con bastante peso en esta primera tanda.

Unos primeros capítulos que han sido una demostración descomunal del talento que mueve la serie. Siete capítulos que almacenar en los más profundo de la masa gris gracias a esos inmensos instantes de emoción pura, de descojone descontrolado, de numeritos WTF, de elegancia y maestría entre líneas, y de una banda sonora digna del diamante al que acompaña.

Han pasado a formar parte de los libros de historia el baile Don y Peggy al son de Sinatra, el trío que se marca Don en LA, la intrusión de en la reunión de Philip Morris que se marca un Don pletórico, o el posterior desplante a Ted y Lou, ese plano terrorífico de Don Atrapado entre los dos cristales, todo el monolito, la locura de Ginsberg, etc., etc., etc.

Una primera parte de la temporada que ha terminado con un escenario despejado, y muy favorable a los intereses de Don. Quien en lo sentimental parece haber perdido definitivamente a Megan, de la que no estaba muy unido (¿para qué seguir engañándose?), pero a su vez, y viendo su reacción en la secuencia final, parece haberse dado cuenta de cómo desbloquear ese clic que le ha mantenido siempre alejado de la felicidad.

Un resolución que deja a Don en una posición y en un estado muy distante al que conocemos, al que cuesta incluso reconocer, de hecho, todo el papel que juega en la séptima temporada, a partir de su vuelta a la empresa, resulta ajeno a su icono.

Lo más desafiante es conocer con qué nos va a deleitar Dios Weiner y sus santos en los últimos sietes capítulos de la séptima temporada. Y la verdad es que ando algo despistado, las cosas parecían más claras en su arranque.  ¿Se volverá a revertir el signo positivo en la vida de Don? ¿Veremos por fin a  Don en el país de las maravillas? ¿Qué nos guarda la última tanda de capítulos? Sin duda virutas de oro a mansalva, que conociendo la genialidad de sus responsables, es bastante probable superen las de la excelente primera tanda. Así que a suavizar la espera con cualquier metadona televisiva que se nos cruce, vestirse de gala y preparar la mesa de lujo cuando llegue la fecha del reencuentro (2015), y estar preparado para disfrutar de los últimos siete capítulos como si no hubiera un mañana, porque lamentablemente, ese mañana será muy distinto.

9

 


3 Comments

resumiendo 4 junio, 2014 at 13:55

He visto los siete capítulos estos tres últimos días completando luego con vuestros comentarios.
No he leído que nadie haya aclarado el asunto del banderín de los Mets. Aquí hay una explicación
http://wapc.mlb.com/cutfour/2014/05/05/74365558/mad-men-mets-pennant-metaphor-for-don-drapers-fate

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Cristian 9 junio, 2014 at 03:23

La verdad es que esta primera tanda, ha sido mágica e intensa desde cualquier punto de vista. Weiner ha hecho algo muy interesante, en el sentido de que deconstruye a sus propios personajes para exponer la miseria que los alberga, pero también para mostrar lo mejor de ellos, sus esperanzas y sus sueños retratados sin estridencias ni melodramas excesivos. Creo que mas se avecina un arco argumental muy centrado en lo emocional y existencial, la búsqueda de la felicidad es algo que siempre ha estado presente en la vida de los desdichados de Mad Men, ¿ahora que lo tenemos todo, que hace falta para ser felices? creo que esa sera la pregunta que guié los últimos 7 capitulos de la serie.

Personalmente me gustaría un final a lo Mad Men que retrate el hecho de que la vida siempre tiene sus momentos altos y bajos, en todo caso confió plenamente en Weiner.

Dejare una canción que creo que representa en cierto modo la vida de Draper, de hecho no me extrañaría que terminara con esa canción ajjaa

https://www.youtube.com/watch?v=7CTpkIXDTqE

Un detalle de Waterloo

http://fyeahmm.tumblr.com/post/87101444887/episodes-6-04-7-07

saludos

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Omar Little 11 junio, 2014 at 20:43

Enormes aportaciones. Sabía que lo de los Mets tenía su significado oculto. Brillante Cristian tu comentario, el tema de Sinatra encajaría a la perfección con el escenario que dibujas. Veremos cómo termina esta jodida maravilla

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