Domingo de serie

Domingo de serie: Mare of Easttown

posted by Omar Little 6 junio, 2021 0 comments
Detective cartográfica

Mare of Easttown

Durante las últimas semanas, favorecida por su seguimiento semanal y la pauta de conversación que eso supone, Mare of Easttown se ha ganado el aprecio del público y de la crítica como le corresponde a una de las series de la temporada.

El producto, ideado por Brad Ingelsby y con Craig Zobel dirigiendo todos los episodios, se ganó un espacio cómodo en los comedores desde su arranque, donde se prefijaba la honestidad, el equilibrio y la integridad que ha distinguido al producto hasta ese final que ha contabilizado un número muy reducido de descontentos.

El itinerario argumental de la miniserie de la HBO se acoplaba a los transitados páramos de la América profunda, en su caso, un pueblo del que huir de Pennsylvania, para plantear el enésimo asesinato que estremece a una comunidad rural repleta de sospechosos. Pese al nivel de alerta que podía suponer une escenario tan machado, Mare of Easttwon se diferenció pronto de su abarrotada competencia con unos tempos muy despreocupados, un tono naturalista y, especialmente, muy poca urgencia por acoplarse a los carriles del drama criminal. De hecho, el principal activo de la serie desde su arranque es el luminoso personaje central que encarna una Kate Winslet blindada a la indiferencia desde hace años. Lo vuelve a demostrar en la construcción de esta detective amargada, carcomida por una tragedia familiar, atrapada, como sus compañías, en la fangosa América rural, y que encuentra cierto consuelo en su impecable mirada detectivesca y en su intachable rectitud moral como policía coraje. El hallazgo del cuerpo de una adolescente le permitirá además reparar una herida sin cicatrizar con una joven que desapareció del pueblo bajo extrañas circunstancias.

Pero como ya se ha insinuado más arriba, no estamos aquí ante un trabajo formulario, ni en un corta y pega (aunque por momentos lo parezca) de otros thrillers criminales. De hecho, o al menos para este servidor, lo de menos es el desarrollo de la trama criminal. Mare of Easttown es también la cartografía de esa América compungida; la que ahoga su arrinconamiento del sueño americano con frascos de opiáceos, incesto y crímenes salvajes. Con respecto a lo primero, ya era hora que una serie de ficción capturase el drama de adicción que maltrecha aún más la zonas más anegadas por la pobreza y el olvido como parece ser esta población de Pennsylvania. Pero ante todo la serie funciona como la orografía sentimental de su personaje central. La inconmensurable labor interpretativa de Kate Winslet permite al espectador entender cada factura, cada fruncimiento de piel, cada exabrupto y mocazo soltado por este maltratado personaje alérgico a la felicidad y al sosiego. Un rol que se aleja aún más de la norma, y no como mero reverso masculino del perfil de policía irascible, amargado e incapaz de sonreír, gracias a esa caracterización realista de una Winslet sin maquillaje, con el pelo apolillado. Un carácter natural, inmersa en situaciones de riesgo y valor que actúan como centro centrifugador dramático de la serie.

Y lo configuran en la pantalla con plena coherencia y solvencia hasta un final que redondea la apuesta y cierra el arco de su personaje central. Quizá resultaba hasta innecesario ese último par de giros finales, en una línea atípica en la orden de alejamiento de giros sonados que había mantenido desde el principio, pero su inclusión cobra pleno sentido en su ajuste sobre Mare, al fin y al cabo, ama y señora de toda la serie. Y por el camino aún tuvieron la consideración de regalar dos o tres momentos de tensión crítica.

Notable miniserie, comedida, desplazada ligeramente del molde formulario, agradecida por su personaje central y de una integridad y solidez que no sufre altibajos en sus 403 minutos. Y eso no es moco de pavo para ningún creador ni equipo creativo que se precie. ¿Habrá una segunda temporada ante la buena acogida? Esperemos que no ensucien su dulce recuerdo.

7

Leave a Comment