Domingo de serie

Domingo de serie: Secretos de un matrimonio (HBO)

posted by Omar Little 23 octubre, 2021 0 comments
Secretos preservados

Secretos de un matrimonio

En 1973, el maestro Ingmar Bergman plantó uno de los mejores artefactos televisivos que haya acogido nunca la falla catódica. Este respondía al nombre de Secretos de un matrimonio, y su planteamiento, con una puesta en escena puramente teatral, se volcaba en las interioridades de alcoba de un matrimonio  sueco compuesto por un magnifico Erland Josephson y la no menos magnifica Liv Ullmann. Esa piedra roseta de la televisión que irradiaría a tantos autores posteriores (empezando por Woody Allen y siguiendo por Noah Baumbach) ha sido recuperada para llevar a cabo su remake americano.

Esa idea a priori innecesaria (como todo remake) encuentra (inesperado) gratificante acomodo bajo la lente de Hagai Levi en la que ya representa una de las mejores muestras televisivas de la ficción made in 2021. La propuesta de Levi para la HBO recupera las bases estipuladas por Bergman, así como el cargo dramático sobre la pareja protagonista en crisis, pero aportando oportunas y astutas variaciones sobre el tapete original. De entrada hay un intercambio de los roles. Si en la original era él el adultero y quien empujaba a toda la crisis interna, ahora es ella. Hay también una asimilación, como obliga una respetuosa reactualización de la original, que absorbe temáticas de plena actualidad: el poliamor, la monogamia, empoderamiento femenino, la globalización, o familias y relaciones disfuncionales que no caben en la norma o lo convencional.

La astucia y el respeto de Levi respecto al material original se emplaza a lo largo de los cinco episodios de esta miniserie que también apuesta por una concepción teatral, apenas un solo escenario (cuya verdadera naturaleza queda expuesta al público al inicio de cada episodio); esa casa testigo de todos los secretos del matrimonio en deflación y todos sus vaivenes endorfínicos y libidosos. Otro de los tabiques originales que mantiene es ese sobrecargo dramático sobre los lomos de su pareja protagonista. Y quien mejor para responder al reto que dos de los actores de Hollywood en mejor estado de forma. Tanto Oscar Isaac como Jessica Chastain toman el relevo del soberbio duelo interpretativo de sus antecedentes con dos actuaciones dignas de rellenar los espacios principales en la próxima temporada de premios. Su profundidad y empeño se corresponde por un guion admirable que cuida los detalles, las sutilezas, y que refuerza los diálogos, las miradas, y los gestos para esclarecer los sentidos, la amargura, la pena, el trauma, la excitación y el cariño que conlleva esa ruptura matrimonial y las consecuencias que supone seguir y cegarse por los impulsos del corazón, algo invariable por mucho que el marco de los lazos afectivos haya variado con respecto a la original.

Estas idas y venidas sentimentales tienen su cúspide en un último capítulo donde la pareja se reencuentra, bajo otras circunstancias personales y emocionales, para revivir aquello que una vez fue (o al menos pretenderlo). El plano final, con ella parafraseando uno de los diálogos célebres del último episodio firmado por Bergman, se descubre como el lazo reverencial (y magistral) de Levi, y su criatura catódica, a Bergman y la suya. A ese hermoso y agudo plano le sigue esa secuencia que rompe con la cuarta pared en la que el espectador sale del ensueño teatral/televisivo para volver a la realidad del plató donde tiene lugar la creación de este impecable drama. Recurso ya utilizado en los arranques de los anteriores capítulos, y con el que se cierra este férreo, astuto y elegante remake de una obra insuperable, pero adaptada noblemente y agudamente a los signos de nuestros tiempos.

8

Leave a Comment