Domingo de serie

Domingo de serie: The Good Fight (temporada 2)

posted by Paloma Méndez Pérez 1 julio, 2018 0 comments
Documentando 2018

The Good Fight 2

Hacen en The Good Fight de los defectos virtudes y tienen en esta temporada un claro objetivo: aliarse con sus enemigos de forma que sean un bien necesario para contrarrestar el mal imperante, la falta de libertades, la desigualdad ante la ley y la polarización extrema de un país al que solo le faltaba un pirómano más.

Ahora han conseguido con ese juego de “mira aquí que viene Trump” una razón perfecta para desarrollar varias tramas mientras el motivo de estar allí sigue inalterable.

Perfecto manejo de los tiempos que permite concluir la trama de Maia Rindell (Rose Leslie) en los primeros capítulos de la temporada y darle entidad al asesinato de abogados. La detención de Henry Rindell (Paul Guilfoyle) nos deja concluir los problemas económicos de Diane Lockhart (Christine Baranski) evitando que cualquier acción futura de la abogada se deba a cualquier necesidad.

Otra de las claves de la temporada es la evolución del personaje de Christine Baranski. Pasa de ser la abanderada de la moderación, a reconocer que está más en estado de shock que muchos otros más exaltados y que está a un paso (literal) de levantarse en armas. Indefensa, viendo como la confianza en el sistema se desvanece, comienza a desvanecerse ella misma. Así tenemos unos capítulos de Diane desnortada, sin rumbo, no sabemos si en descomposición, que finalmente nos traen a una Diane al frente del ejército de resistencia. Incluso arregla su situación personal con Kurt McVeigh, liberándonos a todos de la presión cuando le pregunta directamente si apoyó a Trump y él reconoce que no.

Mientras la causa política era la evidente antorcha a la que seguían el resto de las líneas argumentales, ha sido el amor o el desamor otro de los protagonistas en esta temporada. Diane encuentra a un amante ligeramente más a la izquierda de lo que quizá ella esperaba (pagarle la fianza fue una revelación), para en los capítulos finales afrontar su futuro con Kurt. Por otro lado, Lucca Quinn (Cush Jumbo) quien tiene una presencia profesional mayor que en temporadas anteriores, nos sorprende con embarazo. También nos sorprendemos, pero menos, de saber que el padre es Colin Morello (Justin Bartha). Pareja multirracial, en lados opuestos del juzgado, con él haciendo política como candidato demócrata; el perfect match en el Tinder de The Good Fight.

Excelentes han estado esta vez en darle protagonismo a las causas por las que luchar. El trato a las personas residentes en América susceptibles de ser deportados a países que no conocen, la indefensión ante un sistema complejo y aleatorio, tuvieron su trato de trama estrella al ocupar todo el penúltimo episodio. No merecen menos, ni las personas que viven con el miedo de caer en una red del sistema que termine con ellos a miles de kilómetros de sus familias y trabajos, ni Jay Dipersia (Nyambi Nyambi), quien nos demuestra que para que una sociedad reaccione hacen falta personas dispuestas a dar el paso individualmente sin el soporte de la mayoría. Él se atreve a dejar su trabajo por ver como sus valores no coinciden con los de Adrian Boseman, pero es el primero en llevar adelante y concluir la investigación cuando Boseman es víctima de un ataque en el despacho.

Temporada brillante, en la que no sobran un plano o un diálogo, con interpretaciones excelentes que muestran a la perfección el efecto humano de determinadas acciones que muchos despersonalizan.

Guarden esta temporada porque es el mejor retrato de la actualidad visto hasta ahora mismo. No encontrarán información sobre fake news, deportaciones o lluvias en hoteles de Moscú mejor que la que proporciona esta serie.

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