Domingo de serie

Domingo de serie: The Good Fight (Temporada 4)

posted by Paloma Méndez Pérez 5 julio, 2020 0 comments
Cansados de pelear

Se han marcado los King una temporada de transición, que ya vendrán cosas mejores en 2021 y ya tendrá tiempo Trump de darnos algún momento de gloria más hasta entonces. Seguramente no sabrían cuanto….

Una cuarta temporada que no cuenta con algunos de los que habían sido habituales hasta entonces, como Rose Leslie, quien con ella se lleva toda la trama de Maia Rindell and family. Otra línea que se pierde es la de Justin Bartha, el fiscal del distrito Colin Morelo, después metido a político con la madre más loca de todo Chicago.

Cosas que nos habían ayudado a familiarizarnos con una serie en la que si es cierto se habían detectado cambios importantes de estilo entre una y otra temporada, al menos había mantenido la calidad de un spin off que en momentos fue mejor que su predecesora. Cierto es que aquí no hay temporadas de hasta 23 episodios y que por lo tanto la transición debe hacerse en reconstrucción y echar la temporada por alto y darla por perdida, porque en 7 episodios no hay cambio que valga, pero es que esta cuarta temporada es un despropósito mayúsculo.

Y empezó excelentemente con un sueño que es una paradoja para Diane Lockhart, interpretada excepcionalmente por Christine Baranski, entre ella y Deroy Lindo al menos salvan la profesionalidad de la parte interpretativa. Despierta Diane en una realidad paralela en la que Hilary es presidenta y Trump, bueno pues es la broma que nos pensamos todos que sería su carrera política. Lo que sucede es que, si te cambian de una realidad de cuchillo entre los dientes, por una en la que parece que todas contentas y aquí hemos venido a sonreír, pues te choca un poco. Así que es buena la conclusión de Trump como factor desencadenante de las protestas por los derechos de la mujer, dejando al final un claro impacto positivo en el ánimo de las mujeres a levantarse contra a sus agresores o contra un sistema injusto que va a peor. Lo de la protección de las armas, a ver se entiende el amor por nuestro experto perito, pero igualmente parecen haber ido demasiado lejos. Igualmente, como digo el mejor capítulo de la temporada.

Los demás han traído algunas promesas interesantes de trama, por ejemplo, la del protocolo 618 el cual afecta a Julius Cain, permitiendo a Michael Boatman permanecer como uno de los habituales en la serie. O la de la nadadora trans cuya carga hormonal no parecía pasar el corte tras su reasignación de género y que además pilla a Boseman con la noticia de una posible consideración de su candidatura como candidato demócrata en las primarias por la presidencia, impidiendo que pueda alegar algo que no sea políticamente correcto.

Bonitas imágenes de Lucca Quinn en el Caribe con su clienta-amiga millonaria, ya fija en la trama es Cush Jumbo, una pena que esa reafirmación no se haya acompañado de alguna intervención jurídica brillante, a veces te preguntas hasta qué hace allí, además de pasear con un Birkin de Hermés. También hay nuevos jefes, algo difíciles parecen, uno de ellos tiene cierta tendencia a Paulocoelhismo y cae gordo antes de que abra la boca, que es una virtud ciertamente. Junto con los nuevos jefes entra en escena uno de los aciertos de la temporada más allá del capítulo 1; Hugh Dancy, interpretando a Caleb Garlin un ex militar convertido en abogado, quien tras levantar las sospechas de Marissa Gold (Sarah Steele) se convierte en un asesor reconocido además de amante de Liz Reddick (Audra McDonald).

Lo dicho, como capítulos individuales se le reconoce la calidad, no pierde fuelle y no tiene miedo a pisar sembrados; como temporada, que nos hubieran avisado de que la temporada 4 iba a ser el preliminar de la temporada 5, porque se nos ha hecho largo…

5


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