Domingo de serie

Domingo de serie: The Walking Dead (Temporada 3)

posted by Omar Little 7 abril, 2013 0 comments
Historia de dos ciudades

3a temporada the walking dead

Nos las prometíamos muy felices cuando despedíamos The Walking Dead a principios de diciembre del 2012. La serie había disipado en ocho capítulos todas las dudas y carencias contemplativas y tediosas que contagio en esa granja del diablo, sin embargo, y es lo que ocurre cuando las cosas se alargan sin razón, más allá de la que dicta la firma de un contrato millonario, la segunda parte de esta tercera temporada no ha podido seguir el ritmo de ese brutal arranque.

Con ello no quiero dejar entrever que la segunda parte haya sido una mierda pinchada en un palo, no. Simplemente ha sido algo decepcionante, especialmente dañino su desastroso capítulo final, y que en líneas generales no ha mantenido ese tenso, violento y adrenalítico nivel con el que nos golpearon al principio. Eso sí, observando la temporada en su totalidad, sin interferir parones, esta ha sido una muy buena temporada, que reconforta a los devotos que seguimos confiando en ella pese al varapalo de la segunda temporada, y que nos ha devuelto la mejor cara de Rick y el mejor pulso que pueda ofrecer este producto.

Porque no olvidemos que la máxima aspiración de The Walking Dead es la de convertirse en la droga lúdica preferida del universo catódico mundial (y las audiencias están a favor). Se le podrán hacer lecturas en clave diegética, semiótica y necrófila  pero en realidad no hay demasiada hojarasca que levantar, la AMC nunca ha escondido que su producto esté destinado al puro entretenimiento a base de una premisa muy básica, y últimamente manida, zombies y supervivientes en un mundo desolado, despoblado, aka apocalíptico. Y en esos términos, ha demostrado cumplir con lo que se le exige.También en esta tercera temporada, pese al altibajo comentado.

En el microuniverso de Twitter, se ha constatado mucha rabia desatada y comentarios enseñándose con la serie de AMC bajo preceptos vacuos, casi todos ellos, amparados en la falta de acción  o de amputación de miembros a lo largo del metraje. Algo por lo que fue duramente criticado por ejemplo, el 3×13, “Arrow on the Doorpost”, una clase depurada de tensión soterrada a través del encuentro entre Rick y el Gobernador y con ecos del western clásico. Es verdad que este obligado enfrentamiento entre estos dos líderes y sus respectivas comunidades se ha dilatado a lo largo de demasiados minutos (y capítulos), y que al final, se ha resuelto, con el que probablemente haya estado el peor capítulo de la temporada.

Toda la tensión impuesta con calzador entre Andrea, y un Milton ya fallecido, a punto de convertirse en zombie, ha resultado excesiva, y ridícula por momentos. No ha ido mucho mejor el otro foco del capítulo, esa batalla, que de entrada, ha resultado tramposa,  y muy inverosímil, como la posterior matanza filonazi sin sentido del Gobernador, mermando su propia fuerza de ataque, o ese bochornoso final de los tres valientes dejando la prisión para terminar en el pueblo de los losties. Y en lugar de acomodarse en éste, mucho más equipado, volver a la ruinosa y paupérrima prisión con un autobús lleno de jubilados salidos de un tour por Sausalito. El sentimiento de hogar, comunión y familia ha llenado de serrín la mente de los guionistas hasta ofuscarlos en el tramo final.  En definitiva un final bastante perplejo, desaliñado, inconexo, inverosímil y destrampado que ha terminado por echar por tierra las esperanza de los que preveíamos una batalla con multitud de bajas, bajo la sombra del Zack Snyder del Amanecer de los muertos.

Al final, de los personajes centrales, solo hay que lamentar la desaparición de Lorie (doloroso), Merle (era uno de los nuestros) y Andrea, ganado a pulso tras deambular media temporada entre un sitio y otro, y sin saber que lugar ocupar en la historia, aún menos en el corazón de los telespectadores.

Por su parte Rick ha demostrado su mejor rostro, aunque han sido muy pelmazos con las apariciones fantasmales de Lorie, insinuando un posible viraje en el tono de la serie que al final ha terminado en nada. También Carl ha evolucionado positivamente, aunque hacía el final se haya vuelto un killer y un avinagrado con todo el mundo, sin explicar los motivos. Michonne se ha convertido en un personaje esencial desde su irrupción, y más allá de Daryl, la serie pide a gritos nueva sangre (viva).

Parece que la serie de televisión se está desviando de la fuente original, en pos de un supuesto gancho cargado por el espectáculo, la acción, las vísceras y la sangre. Se cae en el peligro de saturar al espectador, y de desvincularlo de unos personajes cada vez más menos perfilados y distantes. Yo abogo por un punto intermedio, que esta temporada cumplió durante buena parte, o que hagan los que les venga en puñetera gana mientras caigan capítulos antológicos como ese 3×04 “Killer within”. De momento parece que la cuarta temporada, ya confirmada, los personajes seguirán encerrados en la cómoda prisión, a la espera de finiquitar los últimos lazos pendientes con la tama iniciada en la tercera temporada (y que sea rapidito, porque el gobernador tenía su gracia pero ya resulta cansino).

 marco 75


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