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Las 10 mejores series del 2013

posted by Omar Little 5 enero, 2014 4 Comments

Hugo Chavez

Las verdades absolutas se pueden contar con los dedos de las manos, más si nos delimitamos al período que abarca un año. De este 2013 que despedimos hace cinco días, (y con él una cantidad industrial de neuronas y células sanas de nuestro hígado), quedará como el año en que murió Mandela, un gran tipo, o el año en que se fue Rafael Videla, un asesino despreciable. Pero por encima de todo, para los acólitos de las series, para los que cada vez que alguien menciona lo de la televisión basura nos da una descarga de placer, 2013 será el año en que despedimos la droga más bien cortada de los últimos 6 años, la excelsa Breaking Bad.

Cualquiera que os diga lo contrario estará faltando a la verdad y se verá expuesto al castigo de las divinidades catódicas (Gandolfini and co). De la misma manera, que quien no ponga Breaking Bad en el primer puesto de las listas del año, o bien es un esnob que suelta  “boutade” o “touche” con la misma facilidad que se calza sus gafas de pasta sin lentes, o bien es alguien a quien le falta algún pedacito de masa gris, o simplemente, un capullo.

Porque 2013 no solo ha supuesto el año de la eclosión de las aventuras de Walter White y Jesse Pinkman, llegando a cotas de popularidad que te permitían comentarla con la panadera al día siguiente, sino que ese abrazo mainstream le ha llegado sin rebajar los esfuerzos y las virtudes propias, completando el carrusel de capítulos más apoteósico que se recuerda en tiempo, dejando tras de sí, a su conclusión, un escenario de adictos desdentados y magullados buscando pistas dentales y trozos de carne entre los escombros causados por uno de los guiones más potentes, intensos e inspirados que se han visto nunca en la pequeña pantalla.

Aunque no todo quedó en Breaking Bad, también tuvimos nuestros necesarios encuentros con Don Draper (que se antojan en un futuro, si cabe, más imprescindibles), 2013 ha insinuado la implantación de un nuevo escenario en la ficción televisiva norteamericana, donde han brotado poderosas fuerzas, es el caso de la plataforma VoD Netflix con apuestas fuertes como House of Cards o Orange is the new black, pero también de Amazon, Hulu, y canales que apuestan cada vez más por el terreno seriéfilo propio, como Sundance Channel. Todo ello mientras la calidad suprema incuestionable de los canales de cable, como HBO y AMC, se veía diezmada con esta nueva competencia, pero especialmente por la caída de sus tótems, este año especialmente doloroso con la marcha de Breaking Bad, y sin materia fiable que la pueda reemplazar. O sea que pocas, por no decir ninguna, de las nuevas llegadas tiene la magnitud de poder cubrir esos espacios reservados a lo sublime y lo superlativo.

Dicho esto, y habiéndoos ya spoileado la serie que ocupa el trono de series del 2013 (¿era evidente no?), pasemos a ver cuáles han sido las otras nueve series más gloriosas según el que escribe, que puede vanagloriarse de haber visto casi tantas series en los últimos 12 meses como Julian Assange en su reclutamiento londinese.

10. House of cards (Netflix)

House of cards Netflix

David Fincher, Kevin Spacey, Robin Wright, Kate Mara, Joel Schumacher, James Foley, Eric Roth…. Netflix no ha escatimado en personal ni medios para oficializar su desembarco en el mundo de la producción propia. El resultado más notorio y consistente es este House of Cards, una mirada ácida y severa a las cloacas de Washington DC a través del ascenso de Frank Underwood, un mezquino, manipulador y deshonesto animal político, máxima expresión de la bajeza moral de la fauna política. Pese a partir de un referente mayúsculo, la versión inglesa de la BBC, la ficción norteamericana sale bien parada en su tentativa, manteniéndose respetuosa con el espíritu de la original, adaptándolo con solvencia a los nuevos tiempos, y obviamente, reformulando su discurso acorde al escenario político propio de los Estados Unidos.

 9. Hijos del III Reich (ZDF)

Hijos del III Reich

Esta mini serie alemana, emitida por Canal +, y editada en DVD, supuso un despliegue de medios significativo para una producción alemana, pero ante todo un despliegue de sentimientos encontrados. Los que afectan a un grupo de amigos alemanes que ven truncadas sus aspiraciones y sueños por culpa de la segunda guerra mundial y la barbarie nazi. A través de tres  largos capítulos recorremos la suerte de estos cinco personajes a lo largo del desarrollo de la contienda. Definida como un Band of brothers pero desde el punto de vista alemán, es quizás un apelativo que le va demasiado en grande, pero aún así, resulta uno de los visionados obligados de la temporada seriéfila, al incurrir en una perspectiva muy pocas veces explorada por el cine o la televisión.

8. Hannibal (NBC)

Hannibal

Al principio nadie apostaba un chavo por Hannibal (yo sí), pero la nueva serie de NBC se ha destapado como una de las pocas llegadas a celebrar del año. Un procedimental que rehuye de esquemas preconcebidos y encorsetamientos formales. De entrada presentando una atrevida puesta en escena, salpicada con sangre y asesinatos siniestros, con un peculiar protagonista a la pista de asesinos en serie, que tiene una manera muy original, y avanzada, de resolver los casos. Pero el hueso dramático de esta serie de Bryan Fuller está en presenciar el enfrentamiento soterrado que mantiene Will Graham, el prota con trastornos mentales, y su psiquiatra, el frío, sibarita y erudito doctor Lecter. Un duelo formidable entre dos grandes actores, especialmente el nórdico Mads Mikkelsen en la piel del personaje que Anthony Hopkins inmortalizó en el cine, en una serie atractiva, potente, y atrevida, que busca con insistencia y acierto alejarse de los patrones prefabricados que caracterizan, precisamente, a la mayoría de producciones del canal que le da cobijo.

7. Masters of sex (Showtime)

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Una de las pocas nuevas llegadas que se cuelan en el top 10 del año. Mientras los buitres siguen sacándole rédito a la caduca Homeland, los directivos más avispados y calenturientos de Showtime apostaban por Masters of sex. Una ficción enfocada en el rompedor y avanzado estudio sobre la sexualidad humana que llevaron a cabo William Masters y su atractiva compañera a principios de los años 60’s. Simple excusa narrativa para regocijarse en el verdadero quid de la historia: la tensión sexual de los dos compis de trabajo, que a su vez, desembocará en una historia de amor imposible. Pero hay mucho más, hay también un dibujo de una época a punto de abrirse a los nuevos cambios, pero aún misógina y retrograda. Y especialmente hay un tratamiento muy cuidado, con actores formidables que velan por dotar de significado cada gesto y mirada, y una estética que puede recordar  a Mad Men, pero también a Mildred Pierce, a Revolutionary Road, o a cualquier novela de Richard Yates. Y como todas ellas, hay dosis de culebrón, pero si se te ofrece con este tacto, savoir faire, humor y algo de sexo de laboratorio, bienvenida sea.

6. Southcliffe (Channel 4)

Southcliffe

Los ingleses, como en todo, van a su bola, y para descifrar su panorama televisivo, uno debe poner una buena antena panorámica, empeño y horas. Entre su selecta gama de mini series de fácil consumo (fácil por lo de la duración) destaca este año Southcliffe. Un producto de Channel 4 dirigido por Sean Durkin, un director que certificó quilates (¡y qué quilates!) en la muy recomendable Martha, Marcy, May and Marlene. Sin dejar del todo el clima enrarecido, opresivo y asfixiante de aquel film, aquí se adentra en una pequeña comunidad inglesa aturdida por una tragedia cometida por uno de sus aldeanos más desequilibrados. Gracias al trabajo de un reportero, hijo de esa comunidad y víctima de ella, vamos desengranando los secretos más perturbadores e insalubres de ese pueblecito de la campiña inglesa. Una fotografía áspera, grisácea, unos actores espléndidos, y la mano hábil de Durkin en la dirección ponen el resto en una de las mini series que pasaron más injustamente inadvertidas en los últimos 12 meses.

5. Girls (HBO)

Girls temporada 2

Lena Dunham repite posición en el ranking respecto al del año pasado en una muestra irrefutable de que su talento no solo sigue intacto, sino que en ciertos capítulos se ve aumentado. Generando una bolsa creciente de haters a su paso, como otro signo fehaciente de su talento, Dunham sigue ofreciendo modélicas dosis humorísticas sobre la generación perdida desde el epicentro hipster. Amor, sexo, amargura, frustraciones cocinadas por Dunham con mucho ingenio, frescura y arrojo para seguir ofreciendo la tarta cómica más apetecible del momento.

4. Juego de tronos (HBO)

juego de tronos temporada 3

Y a la tercera lo logró. No es la primera vez que Juego de tronos es elegida por un servidor como una de las mejores ficciones del año, pero sí desde posiciones tan destacadas. Y es que por fin, los responsables de la serie le han cogido el pulso exacto a esta épica serie donde nunca ha escaseado ni la hemoglobina ni el destape. La tercera temporada de Juego de tronos nos ha ofrecido lo que los más impacientes y críticos le estábamos pidiendo al universo de Martin, un frenesí de batallas, traiciones, amores lapidados, artimañas políticas, asesinatos a sangre fría y culebrones que siguen sucediéndose sin tregua para hacerse con el control del trono. Por el camino un regadero de sangre, sudor y fluidos sexuales que nos han llevado del éxtasis a la incredulidad, pasando por la rabia. Un tiovivo que por fin ha encontrado su punto de engranaje adecuado, que ha transcurrido a un ritmo incesante, desarrollándose palpitante, frenético e intenso. Y que encima nos ha brindado uno de los mejores capítulos del año, unas magistrales bodas de sangre que provocaron estallidos de estupor, rabia y desconsuelo, creando con ello, una cadena aireada y con sed de venganza por todo el planeta.

3. Utopia (Channel 4)

utopia horizontal

En un mundo modélico, en donde la predominancia cultural la marcarán los británicos, Utopia llenaría las estanterías de las bibliotecas y sería asignatura troncal en las universidades de prestigio. De hecho, de no existir la AMC, Utopia se hubiera coronado en lo más alto de esta lista, porque esta mini serie del Channel 4 ha sido un trallazo catódico que nos ha dejado a la mayoría atónitos, con los ojos como platos intentando absorber todo lo que no tenía que ofrecer este original producto inglés: Conspiranoia, estética llamativa, devoción por el universo cómic, violencia salvaje, protas freakies y Jessica Hyde. Todo barnizado por una fotografía saturada de alucine, una realización impecable, una historia potente y compleja, sin apenas fisuras, que convierten a esta creación de Dennis Kelly en el must más inesperado y gratificante del 2013. Toda un joyón con el que ser golpeado.

2. Mad Men (AMC)

Mad Men The Doorway

En años sucesivos, los dos buques insignias de la AMC, se han ido alternando en lo más alto del podio de series. Si el año pasado, le tocó a Mad Men encabezar la lista, en este, cede amablemente el sitio a su compañera de canal. Un gesto que no trasluce una debilidad o un pequeño traspiés en la maestra producción que maneja Matthew Weiner, al contrario. La veterana serie sigue impartiendo clases a la hora de insertar todo el significado, y la complejidad de su protagonista absoluto, en un subtexto donde reside el todo. Y hacerlo con una clase, una elegancia, y una perfección acongojante. Una sexta temporada que se ha asentado en los nuevos pasillos que se empezaron a abrir en la quinta, con incursiones cómicas desternillantes, como perfecto equilibrio al lado dramático de la serie. Una season que ha tenido en las disputas entre Don y Ted, como directores creativos compartiendo techo bajo un mismo cuartel, la mayor fuente narrativa. Unos capítulos que han servido para conocer un poco más la hermética personalidad de Don Draper, y para plegarse a la sabiduría, delicadeza, lucidez y sutilidad con la que está elaborada una de las mejores series de todo los tiempos. Hasta el año que viene Don.

1. Breaking Bad (AMC)

Ozymandias Breaking Bad

Con toda justicia la despedida de uno de los productos de ficción más eternos de la historia de la televisión se impone en el puesto de más honor de la lista. Los últimos ocho capítulos ideados por Gilligan y sus secuaces guionistas nos han brindado las virutas de oro más cotizadas de la temporada seriéfila. Desde ese insano cliffhanger que nos dejaban con la materia fecal pendiendo de un hilo a ese “Baby Blue” de Badfinger golpeando la nuez seca y desfigurando aíun más nuestro humedecido rostro ante la evidencia de pérdida. La gran pérdida irreparable, incontestable, que a día de hoy sigue causando estragos, problemas de stock en los almacenes de Kleenex e ingresos desaforados en clínicas de desintoxicación. Pero valió la pena, porque en el recuerdo, grabados en cristal azul,  se escriben muchos instantes gloriosos, guiños inteligentes, canciones bellas, secuencias que nos dejaban aturdidos a lo largo de toda una semana, capítulos antológicos, como ese Ozymandias que se encuentra desde su emisión entre los mejores de la historia, y un final a la altura de lo que esta serie fue suministrando a su creciente legión de adictos. Un broche de oro, macerado con la fina consistencia e inteligencia con la que nos acostumbraron, entregada a un ritmo frenético, repleto de giros vuela cabezas, y cuyo vacío nunca podremos rellenar. Para siempre Walter White, Jesse Pikman, Hank Schraeder y tantos ilustres personajes que nos acompañaron a lo largo de los últimos 6 años más felices de la televisión contemporanea.


4 Comments

Omar Little 5 enero, 2014 at 20:24

Gracias Martín. Se agradece que entiendas el factor subjetivo de cualquier lista, muchos entran ya al trapo cuando no ven por ahí a sus favoritos. Orange is the new black me pareció una buena serie, fresca, divertida y entretenida, pero no le veo tantas bondades como la mayoría. De hecho la acusó de ser algo repetitiva, y demasiado dilatada en su minutaje, le cuesta mantener el ritmo y el interés en ciertos fragmentos, e incluso capítulos. Aquí me extendí algo más al respecto https://www.eldestiladorcultural.es/series/domingo-de-serie/domingo-de-serie-orange-is-the-new-black/

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Juan Jesús 6 enero, 2014 at 12:20

Muy buena lista, sí señor. Breaking Bad debe estar no solo en la lista de mejor del año, sino probablemente de la historia diría yo. Mad Men es mi otra delicia hecha serie. Estoy como loco porque nos deleiten con la séptima y última temporada, tristemente dividida en dos. Del resto, he visto alguna que otra pero, y uniéndome al comentario de Martín, pienso que Orange is the New Black debería entrar, y en el top 3. Aun así, es una lista subjetiva y muy bien argumentada, que al fin y al cabo es lo que importa. De las que no he visto, me apunto Utopia, Masters of Sex y Hannibal. Saludos 🙂

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Omar Little 6 enero, 2014 at 20:42

Gracias Miguel Ángel y Juan Jesús. Conociendo tu buen paladar hacía las series que aquí ocupan la pole, confió en que disfrutarás de las citadas por ver. Especialmente con Utopia, un caramelo rompedor, que se aleja bastante de las convenciones clásicas de televisión.

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Las 10 mejores series del 2013 9 enero, 2014 at 17:58

[…] Las 10 mejores series del 2013 […]

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