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Mad Men: Review 7×07 “Waterloo”

posted by Omar Little 27 mayo, 2014 5 Comments

mad men waterloo

Y llegó ese momento tan esperado y temido a la vez. El momento en que Mad Men recoge velas para despedir la primera tanda de capítulos de su última temporada, marcando con ello, el ecuador del adiós más sentido de la edad de oro de la televisión. Y lo hace con un “Waterloo” cargado de acontecimientos que tapian las bocas malformadas que se quejan de que nunca pasa nada en la serie de Weiner.

Como anuncia el propio titulo, y tal como veníamos pronosticando reviews atrás, la guerra en la agencia ha estallado, Sc&C se ha convertido en un campo de batalla sin cuartel. Aquí no ha habido invasión a Polonia, ni asesinato de Franz Ferdinand, sino una carta miserable en la que el abogado de la agencia denuncia a Don por haber incumplido su contrato y le notifica su despido. Una artimaña ideada por Jim Cutler para deshacerse de él. La reacción indignada de Don pronto ha revolucionado la oficina. Por un lado los aliados a Don que votan en contra de lo que estipula esa carta y por el otro, los aliados de Jim, donde se suman Joan (quien sigue dando patadas a la barriga de Don. ¡Por Dios que manera de convertirla en una largarta apoderada y egoísta!) y un Ted, hasta el arranque del capítulo desaparecido a lo largo de lo que llevamos de temporada, a quien se le ha dado cancha en este capítulo dada la importancia que adquirirá luego. Un personaje que está viviendo un período muy Don Draper, perdiendo clientes mientras los lleva en avioneta y simula perder el control del avión,  encerrado en su oficina con litros de whisky y asegurando que deja el mundo publicitario.

Todo el follón, la guerra abierta, ha estallado en medio de la importante presentación de Don, Peggy y Pete para hacerse con la cuenta de Burger Chef. Cosa que no ha impedido que éstos se desplazarán a  Indiannapolis con tal misión. Como todos los grandes capítulos de la serie, los que desprenden una aura mágica, casi mística, los acontecimientos del relato han ido paralelos a un acontecimiento real de la historia norteamericana, y probablemente el último que recoja la serie…ni más ni menos que la llegada del hombre a la luna. Ese 21 de julio de 1969 que sentó a millones de espectadores con sus familias delante de los televisores para presenciar en directo lo que hasta en ese momento era propio de la ciencia-ficción. Un acontecimiento, el televisivo, que Weiner (director del capítulo) captura con gran acierto, compenetrando a los personajes centrales de la trama desde sus rincones familiares o profesionales y creando ese vínculo que luego Peggy utilizará como concepto para ganarse la presentación ante Burger Chef.

Sí, la misma que habían pactado que haría Don, pero que éste, dada su situación incierta en la empresa, y su relación de confianza restablecida con Peggy, decide pasarle a ésta la responsabilidad. Y bien que cumple, una Peggy a la que se ha seguido subrayando su papel de mujer solterona que recibe la única visita de ese niño de 10 años, y toda la mala leche que hay detrás. Pero a diferencia de otros capítulos se la ha visto con otra actitud, una actitud más segura, que le lleva a flirtear con el operario que se encuentra trabajando en su casa, y que estalla en la impecable presentación que hace derretir a los ejecutivos de Burger Chef.

Antes de ese punto, mencionar la fría y repentina ruptura del matrimonio entre Don y Megan, por teléfono, con bonitas palabras y tristeza latente a ambos lados del hilo telefónico.

Pero lo verdaderamente triste, lo que ha marcado este final de la primera tanda, ha sido la muerte de Bertram Cooper. El socio fundador ha elegido dejar este mundo cuando Neil Amstrong ponía su pezuña sobre la luna, o al menos sobre el plató londinense gobernado por el general Kubrick. Nos ha dejado con una sonrisa orgásmica, justo cuando ha oído una de las frases más celebres de la historia de la que el propio Don se arrodillaría: “Un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad”. Mi teoría es que ha sufrido un ataque de corazón tras el placer de escuchar la frase en la boca del locutor. Otros apuntarán que lo suyo ha sido un acto de justicia poética, de sacrificio por el grupo, de dejar el camino despejado para que Roger tome las riendas de la empresa, y salve a Don de ese destino al que lo quieren enviar desde el lado del enemigo. Son suposiciones que cobran sentido con la surrealista secuencia musical con el que termina el capítulo, más propia de una película de Tsai-ming Liang.

El hecho es que la muerte de Cooper, que parece pillar sorprendidos a toda la trouppe (a mí lo que me sorprende de verdad es que el actor que lo interpreta siga vivo después de estas siete temporadas), cambia el tablero de la guerra, despejando el escenario para que se imponga la opción de Jim Cutler.

Sin embargo, Roger, dolido por la muerte de su querido socio, y empujado por la charla que tuvieron antes de que muriese, donde le explicaba que su voto para que Don permanecieses era más por una voluntad de lealtad hacia su grupo que por motivos empresariales, y le recriminaba a Roger su fata de visión empresarial y liderazgo . Con lo que éste, ni corto ni perezoso, se reúne a la jornada siguiente del “man in the moon” con el jefazo de McCann para proponerle una fusión que le permita hundir los planes de Jim, y mantener el equipo (especialmente a Don, demostrando la gran lealtad hacia su amigo) y el nombre de Sterling & Cooper. El jefazo acepta con la condición sine qua non de que Don y Ted permanezcan juntos en ella.

Más allá de su encaje en el proceder de la historia, esa reunión y la posterior absorción por parte de McCann que se aprueba con el voto del propio Ted, y hasta de Jim, que se suma al último instante al verse ya fuera de la empresa (sic), anticipa otro cambio significativo en el mundillo que retrata la serie: la entrada de los grandes conglomerados, nutridos a base de fusiones y adquisiciones. También en la reunión en que se vota la importante maniobra propuesta por Roger, Don convence, precisamente a Ted, sobre la idoneidad de aceptar el pacto, ya que eso les permitirá volver a trabajar en su campo, en la creatividad, sin importar otras consideraciones empresariales y/o comerciales, de las que ambos parecen estar hasta los huevos.

Y finalmente el capítulo ha terminado con esa secuencia WTF que cruza a Stanley Donen con Kitano para ofrecer la imagen de un Betram Cooper bailando por las oficinas ante el asombro absoluto de Don, que contempla la escena igual de impávido que el espectador. Un género, el musical, en el que Mad Men no había pisado, y que resuelve con un tono extraño, transmitiendo significados ocultos a través de la mirada de Don, y su acomodación posterior en el escritorio. Aquí espero la intervención divina de Cristian (uno de los lectores más asiduos en comentar estas reviews) y que tenga el detalle de dejarnos la letra de la canción que interpreta Cooper.

Punto y final a siete capítulos de ensueño. Un capítulo cargado de material y sucesos, y que quizás por eso, y desde mi parecer, no haya brillado tanto como se esperaba. Ha faltado de ese ritmo parsimonioso que permite reflejar en los personajes lo que el subtexto quiere explicar. Así como algo más de materia emocional a la que agarrarse, tan bien dispuesta en los anteriores capítulos. Y esa secuencia final me ha dejado tan desconcertado que aún no sé qué pensar de ella. ¿Qué os ha parecido a vosotros?

 

PD: Por cierto, la actriz que interpreta a Sally Draper tiene que ser la hija de January Jones, son idénticas. Hasta fuman ya igual y clavan los mismos gestos.


5 Comments

Noe 27 mayo, 2014 at 10:09

Hola. Pues yo veo que el punto de inflexión es la relación de Don con Peggy. Es esta relación que se transforma y acerca en “The Strategy” la que redime a Don de sus horrores y le hace encontrar el Amor. Ese amor con mayúsculas que es calidez y hogar (la “familia”)y que se caracteriza por ser desinteresado. Si vimos a Don en “The Strategy” ayudando a Peggy, codo con codo, en “Waterloo” vemos su gesto y sentimiento más desinteresado: sabe que lo van a despedir y no quiere que Peggy se quede sin nada, la ayuda, la apoya y cede su propia gloria a su protegida. En mi opinión, no es en vano que cuando Peggy le comunica que han aceptado su propuesta en Burguer Chef y se abrazan, se le aparezca Bert y le cante “las mejores cosas en la vida son gratis”. Don ha sabido lo que es dar y se ha sentido arropado por Pete, Rogger y Peggy. Sabemos que la idea principal de la serie es el sentimiento de no ser amado por parte del protagonista (y de su alter ego Peggy). No sé qué pasará en el 2015, seguro que habrá momento difíciles, pero espero que no olvide esta lección: “lo mejor de la vida es gratis”. Y también espero, ojalá, que el hermoso vínculo con Peggy, y también con Pete y Roger esté presente.

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Juan Jesús 27 mayo, 2014 at 14:44

Hola de nuevo, Omar. He de decir que he disfrutado mucho de tus reviews de esta increíble temporada que nos ha ofrecido Mad Men, AMC y la cabeza del genio Matthew Weiner. No hay mucho más que decir sobre lo que has comentado, un episodio quizás un poco por debajo del resto por el simple hecho de transmitir tantas cosas. Y es que Mad Men si se caracteriza por algo es por la parsimonia y dedicación de conocer la profundidad de sus personajes, en especial a Don Draper/Jon Hamm y Peggy.

Todavía no encajo muy bien esa escena final de Cooper, pero comprendo que, a pesar de su muerte y lo poco que se había tratado a lo largo del episodio, se merecía (¡qué menos!) algo digno, para un actor al que Broadway le debe mucho.

Así que lo dicho, encantado de haberte leído durante estas siete semanas, sacándole si cabe aún más jugo a esta obra maestra de la televisión, de la que tras su final, creo que cerraremos una etapa tan prolífica de la televisión empezada por The Sopranos, cimentada por The Wire, protegida por Six Feet Under, liada por Lost, “rompiéndose” con Breaking Bad y cerrándose con estos “hombres locos”.

Un saludo,

Juan Jesús

P.D.: por si os interesa, os recomiendo una serie de ritmo pausado como Mad Men, pero basada en la historia real de los primeros investigadores del sexo como ciencia: Masters of Sex. En ella se recrea la investigación en profundidad del Dr. William Masters y Virginia Johnson, los precursores del estudio del sexo como se conoce hoy en día. Es muy bonita, con muy pocos tapujos a la hora de mostrar la anatomía humana más íntima y con brillantes actuaciones por parte de sus protagonistas.

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Cristian 28 mayo, 2014 at 17:56

Hola Omar gracias por la mención ajjajaj, a decir verdad la ultima escena es muy wtf, pero se entiende que fue un gesto para despedir a lo grande no solo al personaje sino también al actor (que de paso tiene 83 años)que durante tantos años trabajo en la serie, un muy lindo gesto para remarcar su historia en el broadway con una canción hermosa de los inks spots:

The moon belongs to everyone
The best things in life are free
The stars belong to everyone
They gleam there for you and me

The flowers in spring
The robins that sing
The sunbeams that shine
They’re yours, they’re mine

And love can come to everyone
The best things in life are free

Honey, the moon belongs to everyone
You know the best things in life are free

Cuando Don bajaba las escaleras pensaba que el capitulo iba a rematar con algún encuentro con Lou, pero en cambio sucedió aquel momento extraño y por cierto emotivo, mi cara era la misma que la de Don, pero vamos, que se entiende perfectamente el sentido que ocupa en el capitulo, ademas deja un mensaje final para Don bastante importante: Love can come to everyone.

Respecto a lo demás, ya sentía lo que se avecinaba: una guerra comercial de esas que ocupan ciertos capítulos de Mad Men en el que suceden muchas cosas y de forma rápida, a pesar de que prefiero los capítulos mas íntimos y emocionalmente profundos, de igual modo disfruto de estos capítulos que permiten una cambio de piezas y re ordenamiento argumentativo.

También me gusto bastante la forma en como Roger quiere a Don en la agencia, hecho que reconfirma el sentido del final de strategy, son una familia y se aprecian (no todos).Roger comprende que Jim es un forastero sin ningún tipo de escrúpulos y que supone una amenaza para quienes vienen trabajando muuuchos años juntos, Jim es un hombre de negocios sin ética y peor aun: sin lealtad ni respeto , solo ver como levanta la mano es la expresión máxima de aquello.

Según unas declaraciones de Weiner antes del estreno de la 7, dijo (no da para spoiler, pero indica el sentido de la trama) que la primera tanda iba a tratar sobre las cosas materiales (el trabajo, la agencia, el poder, los bienes etc) en tanto la segunda iba a tratar sobre las cosas inmateriales, donde iba a reinar la siguiente incógnita (y vaya que incógnita)¿una vez que materialmente lo tenemos todo, que hace falta para ser feliz?

Así que vayan preparando los pañuelos, entre mas lacrimoso el capitulo mejor para mi, como disfruto esos capítulos, con de strategy ya me doy por satisfecho con la mini temporada y se avecinan mas capítulos así, podemos cerrar la serie de una forma extremadamente brillante. También quería darte las gracias a ti Omar por hacer los mejores análisis que he leído en castellano, y por entender la serie como creo que hay que entenderla, desde su sentido subjetivo, donde se agrupan nuestros sentimientos mas profundos sobre la vida y la felicidad.

Bravo por la serie, bravo por ti y bravo por todos nosotros, como diría bert: The best things in life are free!

PD: quería dejar un vídeo muy bueno que encontré por ahi, ahora que queda casi nada esperemos que Don encuentre su lugar en el mundo en paz

https://www.youtube.com/watch?v=bTzua0URqzc

como dice por ahí la letra: So show me why you’re strong. tengo confianza en Don y su destino.

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Omar Little 30 mayo, 2014 at 16:39

Ei, muchas gracias por vuestras palabras. Lo que voy a decir no obedece a corresponder vuestros halagos, porque es la verdad cuando digo que es una fortuna poder contar con comentarios de esta profundidad y que aportan tanto valor a las reviews aquí publicadas, más con la de trolls que hay campando por ahí fuera. De hecho cuando escribí la primera, el 7×01 tenía mis dudas de que valiese la pena seguir la serie a cada capítulo, pero me he dado cuenta que sí, porque habéis completado de forma precisa todas mis flaquezas y dudas.. Un buen ejemplo de ello, es el comentario que ha dejado Noe en esta entrada. La primera vez que escribe uno, y con un párrafo me describe con acierto el escenario de la secuencia final, revelándome cosas que yo me había pasado por alto al estar en estado de shock con el número musical. Gracias de verdad, nos leemos de nuevo en la última tanda final.

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Alicia Jaramillo 6 marzo, 2015 at 16:58

He disfrutado mucho de cada temporada de esta serie , porque en cada capítulo siempre deja saber más sobre los personajes y amar la historia. En lo particular mi personaje favorito es Don Draper, por él es por quien sigo viendo esta serie. Sin duda el fnal que comenzará ahora en Abril no me lo perdería.

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