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Masters of Sex: Review 2×06

posted by Paloma Méndez Pérez 20 agosto, 2014 2 Comments

Masters of sex 2x6

Nunca me han pegado, pero en el sexto capítulo de Masters of Sex no lo sabía y me estaban dando una paliza, como decía Astrud. Normalmente los tiempos de Masters of Sex no se miden en vertiginosos cambios de situación. Mucho menos procuran alterar sustancialmente el universo alrededor de varios personajes en el mismo capítulo. Pero como ocurría en la América de los años 60, cuanto más difícil es un cambio, más brusco es el evento que lo produce. O como dice Helen en el capítulo, «El camino del verdadero amor nunca es calmado».

Empecemos por Helen y Betty y Gene. Nuestro trío favorito. Resulta que Gene ha pasado a ser uno de los hombres más intuitivos sobre la faz de la tierra en los últimos tres capítulos. Eso o Betty tiene una luna mala en su signo del zodiaco desde hace 3 semanas, porque cuando parecía que no quedaba situación por salvar, resulta que Gene se «entera» de que su mujer es lesbiana y ha estado enamorada de Helen, desde antes de que hasta nosotros la conociéramos. Es decir, un desenlace que aunque pudiera parecer esperado (que Gene en algún momento sospechara que su unión con Betty no se basaba en el amor sincero y desinteresado) no resulta menos sorprendente.

Otro desenlace es el de la pelea de la Dra. DePaul contra el cáncer. Decide no seguir, pese a que Virginia le suelte un «yo no sé cómo no pelear». Al final, aunque sea casi de forma fortuita la acompaña en sus últimos momentos. Hasta la lucha siempre, podría ser un buen lema para Virginia. Lilian no se va sin antes compartir con Virginia la impresión de que Bill la quiere. Para eso están las amigas.

Otra pelea con desenlace es la de la curiosidad por la sexualidad de las personas de color. Aunque Bill lo niegue, su mujer está ahí para rebatirle y demostrarle la incertidumbre que siente la clase acomodada blanca por las costumbres sexuales de sus conciudadanos negros.

Lo más impactante para el final. Bill descubriéndose como investigador antes que médico, dispuesto a renunciar a su consideración de ginecólogo estrella para ser «simplemente» el hombre que investiga sobre la sexualidad. Tras el hallazgo, con ayuda de su nuevo y ya antiguo jefe, Bill decide ir a contarle la noticia a Virginia. Ella, que está acompañando a Lilian en el trance de su muerte, no está en casa. En su lugar abre la puerta el novio de Virginia. Ni el cubo de agua fría que está tan de moda echarse sobre la cabeza ahora es comparable a la impresión del Dr. Masters ante el descubrimiento. Para colmo se va a casa desolado sabiendo que se conocieron en el hotel el día del combate de boxeo. Ese día en el que los espectadores pensamos que había cambiado todo.

2 Comments

Omar Little 18 septiembre, 2014 at 02:03

Magistral capítulo. El mejor que he visto en las dos temporadas. Chapa las bocas a los que dicen que no ocurre nada en esta serie, como lo dicen de Mad Men. Habían soltados pistas que encaminaban a esos desenlaces tan rompe cuellos, pero bufff, cuantos acontecimientos importantes que se suceden en un mismo capítulo. Como siempre lo sugerente se muestra mucho más certero y gratificante que lo explícito. Todo brillante, sobre todo la escena final del Dr. Masters con el novio de Virginia, la reacción posterior y toda la relación stalker de la mujer de Bill con los negros.

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Paloma Méndez Pérez 21 septiembre, 2014 at 13:45

Totalmente de acuerdo. Para mí el golpe más fuerte es escuchar cómo se habían conocido el día del combate. De ahí que Bill se pueda sentir tan traicionado. Y sobre que no pasa nada en esta serie o en Mad Men. Bueno era otra época, las cosas pasaban soterradas y de repente se descubrían y la explosión dejaba muchos damnificados.

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