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Piloto VEEP (HBO)

posted by Omar Little 29 abril, 2012 0 comments

VEEP

Que la brillante e infatigable mente de Armando Iannucci se uniera al sello televisivo de prestigio HBO fue recibido con calurosos aplausos por los teleadictos más exigentes (al menos las palmas de las manos de quién escribe siguen secas y agrietadas del esfuerzo). Aún generó más entusiasmo saber que las coordenadas de la nueva serie del canal de cable se ubicarían en los mismos pasillos y despachos de la gobernancia yanqui que Iannucci retrató de manera brillante en su película In the loop. Veep es un paso continuista, en contenido y estilo, a la línea marcada por la película, que a su vez, partía de otra creación del autor inglés, la serie británica de Thick of It ( BBC).

La nueva producción centra su foco en el día a día de la vicepresidenta de los EE.UU, que encarna la actriz Julia Louis-Dreyfus, y su equipo de subordinados. Pronto el espectador observa cómo,  pese a su posición relevante y su ubicación de privilegio, a la vicepresidenta se le otorga un papel pseudo marginal. Una relativa relevancia que se gana ella misma a pulso con sus constantes meteduras de pata y salidas de tono. El origen de su incompetencia política no hay que buscarla, como en la mayoría de estos casos, en la estrechez mental del sujeto (bueno…en parte también), sino en la incapacidad de abordar tantos asuntos con un equipo de subordinados tan ineficaz y limitado. Sumándole la falta de experiencia en un cargo de ese rango que provoca que se pase la mayor parte de la jornada desbordada por su trabajo.

Su delgado esqueleto argumental, y el humor por bandera, constituyen el pretexto perfecto para desmenuzar las vergüenzas de la clase política. Achaca su podredumbre a la fidelidad por la falsedad, la corrección política, los intereses propios por encima de los comunes, con determinaciones siempre abonadas al gesto y a la galería, en lugar de las acciones honradas, loables y competentes. Es una patada a la esfera política, sin caer en espacios comunes ni en reduccionismos morales o planteamientos simples.

A nivel formal Veep se encuadra en el grupo de comedias retratadas cámara al hombro al estilo falso documental, que tanto popularizó la excelente The Office. Se repiten aquí los pocos escenarios, seguimiento al hombre, y cantidad de personajes pululando por despachos, empotrados en escritorios y pendientes de sus smartphones, como si se estuviera capturando la realidad entre bambalinas in situ, a la voluntad de Dziga Vertov.

Visto su piloto me aventuro a declarar que no resulta tan corrosiva como su homologa fílmica, ni nos ha dejado momentos tan desternillantes, pero esta sátira política presenta vises para convertirse en un producto brillante, en gran medida por los atropellados diálogos (su velocidad puede poner nervioso al espectador alérgico a la aceleración), los divertidos personajes (especialmente la vicepresidenta y el ayudante de ésta, Gary Walsh), y por las hilarantes situaciones que presenta. Todo materializado con gracia e ingenio.

VEEP es como cambiar las paredes de Dunder Mifflin por los pasillos y despachos ovales de la Casa Blanca. Lo que esta vez no está Ricky Gervais para retratarlo, sino otro de los incorregibles de la nueva comedia inglesa. ¿Recomendable?… Yo de momento no pienso desapuntarme de las siete vistas guiadas que nos quedan programadas.


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