Piloto

Primeras impresiones: Heridas abiertas (HBO)

posted by Omar Little 9 julio, 2018 0 comments

Sharp objects

Tal como hicieran con Big Little Lies la temporada pasada, HBO busca de nuevo facturar la miniserie del año con un producto que no se aleja muchas millas del referente, sino que, y a juzgar por su piloto, podría incluso sobrepasar los logros de Monterrey.

Heridas abiertas (traducción a la española de Sharp Objects) presenta la historia de una periodista que es enviada a su pueblo natal para cubrir un siniestro caso de chicas desaparecidas y asesinadas. Aunque el verdadero conflicto de la serie nace del interior de este personaje, reencontrándose con personajes familiares y fantasmas personales que avivarán traumas del pasado, esas heridas abiertas a las que muy explícitamente alude el título español.

Nada del otro mundo si no fuera porque el libreto original lleva el nombre de la reina del bestseller Gillian Flynn (Perdida), y que el traslado a las imágenes lo vuelve a firmar Jean Marc-Vallée (Big Little Lies) y que el peso dramático recae en los lomos de una de las mejores actrices de su generación: Amy Adams. Muy bien secundada por una Patricia Clarkson en la piel de esa matriarca de tez mezquina y tacto rugoso.

Aunque aparte de los aspectos Wikipedia (todo ellos muy lustrosos), el producto de la HBO se emancipa del resto de competidores veraniegos con un relato que hibrida con perfecto equilibrio el melodrama familiar con el thriller detectivesco (con serial killer por el medio), todo ello en un incomparable marco de southern gothic, de esa población de Missouri, que parece transportarnos a las estampas más sureñas de True Detective y Bloodline.

Es una miniserie de cocción lenta, de sensibilidad pausada, de quiebros dramáticos efectivos pero sin descolocar, donde los matices se reproducen en todos los rincones del frame y en todos los poros de la gran Amy Adams. Donde el flashback se entona como unidad narrativa básica para enlazar ese presente de connotaciones hostiles con un pasado trágico que, poco a poco, se nos va desvelando, donde la música (de nuevo, el factor Vallée) juega un importante peso en los personajes y en el que las atmósferas (inquietantes, etéreas y fantasmagóricas) acechan el estado de ánimo de quien observa a la distancia.

El piloto ya ofrece suficiente gasolina para permanecer bien cerca de esta serie que promete endulzar las tardes/noches de canícula del seriéfilo. Habemus candidata a serie del verano 2018.

 


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.