Piloto

Piloto: The Affair (Showtime)

posted by Omar Little 26 octubre, 2014 1 Comment

The affair

Con Showtime hay que andarse con pies de plomo, no se puede ir a la brava con este canal de cable. Capaz de traerte Masters of Sex o Shameless pero también las últimas temporadas de Homeland. Nunca sabe uno muy bien que esperar del sello Showtime, lo único indiscutible, es que nunca han alumbrado una producción de calidad incuestionable…sentencia que en dos años no tendrá ningún sentido.

Por eso no me lancé de inmediato a una de las últimas propuestas del canal norteamericano. The Affair llegaba a su día D con los deberes bien hechos. Un drama sobre lo extraconyugal con una pareja protagonista de las que captan la atención: él Dominic West y ella Ruth Wilson, con la crítica convencida de sus posibilidades y con unas promos que reforzaban ese optimismo.

Y visto el piloto parece que hay que dar la razón a los que ven en ella la sorpresa del otoño. The Affair arranca tirnado de varios clichés sobre el rol masculino de un padre de familia numerosa pero con la libido bien cargada. Empezando por una mañana estándar en el que el pater familias se levanta con  el deseo ardiente de echar un polvo matinal con su esposa, pero las obligaciones e interrupciones paternas le impiden llevarlo a cabo. A los pocos minutos veremos que esa escena, como varias de las que siguen, especialmente la del pollo que se organiza en la cafetería, no resultan gratuitas. Sí que lo es, al menos por la manera en que se plantea, la de hijo problemático, y especialmente debido a la reacción poco alterada de su padre ante el suicidio fake de su hijo justo cuando toda la familia aguarda en el coche lista para irse de vacaciones veraniegas en la casa costera de los suegros del personaje de Dominic West.

Pero pronto el relato se deja de clichés, y numeritos pasados de rosca y se centra en lo que parece el meollo del asunto:  ¿Cómo aceptar la monogamia, o cómo mantenerse recto ante los deberes conyugales adquiridos en el altar cuando tu vida se ha instalado en el tedio de la mediocridad y la normalidad, sin dar lugar a una pizca de emoción o excitación?, o aún más peliagudo, cuando hay una morena llamada Ruth Wilson que se ha visto mucha veces la escena de Instinto básico y que representa una tentadora llamada a la infidelidad.

Y cuando parecía que la historia se centraría en ese padre de familia felizmente casado luchando contra un deseo sexual más tentador que una visita a los Anuncios escorts Skokka va y el asunto da un inesperado giro – al menos para los no informados – cuando cambiamos del punto de vista de él, Dominic, al de la camarera que supuestamente se le insinúa, Ruth Wilson. Y utilizo «supuestamente» porque cómo veremos en la segunda parte del capítulo, la historia de ella difiere bastante a la narrada por él.

Encajar la estructura narrativa en el doble punto de vista es sin duda una de las grandes bazas de la serie. Una exploración de los mismos hechos bajo puntos de vista distintos que parece que se ha puesto algo de moda, especialmente en el cine (La desaparición de Eleanor Rigby sin ir muy lejos), y que aquí funciona a las mil maravillas. Es de dominio público cómo los tíos inflamos los relatos sexuales a la vez que nos crece la papada como pavo real mientras lo detallamos, pero ahora también se nos brinda una oportunidad de conocer cómo desarrollan ellas el relato. Touche.

De ahí que el interés de la serie no solo resida en los acontecimiento de esta relación, y en cómo y cuándo terminarán dando lugar la infidelidad, porque está claro que el ardor de origen sexual existe, en ambas versiones, sino en quién de los dos dice la verdad, o al menos, quién se acerca más a ella. Lo que abre otro poderoso interrogante, que se desvela precisamente hacia el tramo final, con los planos de los dos protas hablando a un detective o policía en una sala de interrogatorios. Manera sutil y brillante de avanzar al espectador que ese romance extraconyugal veraniego y pasional va a terminar mal, o de forma inesperada.

Así que ya tenemos expuestos los diferentes motivos por los que esta serie nos ha agarrado de las partes bajas y de la mollera con el mismo ímpetu y agarro. Primero por el romance picante  sobre el que gira su trama, que con un piloto ya nos ha dejado algún trasero al aire y algún que otro polvo, de final feliz y de interruptus, que es de esperar que se multipliquen en los nuevos capítulos. Segundo por que la pareja principal West y Wilson tienen química. Tercero por el desarrollo narrativo, el original planteamiento de doble punto de vista, que a priori puede parecer un “vaya coñazo volver a ver los mimos hechos”, pero que genera mucha miga, y resulta atractiva por lo que difiere la historia explicada por él a la explicada  por ella. Da juego y hace gracia comprobar las diferencias. Cuarto porque a su vez, eso le suma un componente de intriga y misterio, especialmente con las declaraciones a los policías en un drama levantado alrededor de un romance prohibido, penado fuera de la legalidad marital, y que seguro que traerá sus consecuencias.  Y sí, esas son razones más que de sobras para hacerle el salto a cualquier otra serie que estéis siguiendo, o en caso de estar solos y solteros, para engancharse a ella y jurarle compromiso en toda su temporada.

 

1 Comment

David 5 enero, 2015 at 12:31

Gran estreno de esta temporada. Allí me tendrán para la segunda. Hoy precisamente le he dedicado un post en mi blog. Os lo dejo por si tenéis curiosidad 😉

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2015/01/las-diferentes-caras-de-la-moneda.html

Saludos!

Reply

Leave a Comment