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Review: Masters of Sex 3×10 “Trough a Glass, Darkly”

posted by Paloma Méndez Pérez 20 septiembre, 2015 0 comments

Masters of Sex 3x10

Dile que la quieres. Te lo recomienda Dan Logan (Josh Charles) y lo dicen en Masters of Sex y es que esta serie cuanto más académica y más purista, más lío. Este capítulo 10 ha dejado al descubierto varios asuntos. Empecemos por los más felices.

Libby Masters y el gran héroe americano que tiene por vecino van camino del altar después de que Libby haya dicho basta ya a seguir casada con Bill Masters, que está desaparecido de padre y esposo y ahora casi de investigador. Esta revelación es para la propia Libby porque el doctor Masters no es consciente aun de lo que pasa en su casa. Hace mucho que como decimos este tema no va con él.

Otros que ponen las cartas sobre la mesa son Dan Logan y Virginia. Como bien expresa Virginia Johnson ella lleva atravesando puertas desde hace mucho y tapando agujeros sentimentales como para que en algún momento no fuera evidente para una adolescente espabilada como Tessa. Aunque la hemos visto avocada a esta situación, la de citarse con dos amantes casados casi simultáneamente mientras está casada con su ex marido con quien no convive, también sabemos como ella no se cansa de recordarnos que es una mujer independiente con capacidad de elección. Ahora esto es un caso de dime de que presumes y te diré de que careces, aunque en realidad a mí me sonó más a disculpa de banqueros tras la crisis. Mientras que la situación que Dan Logan está en un stand by la que ha tocado fondo, otra vez, es la que mantiene con Bill, al enterarse este del affaire con el señor de los aromas. La reacción del doctor siendo la esperada no es a la que nos tiene acostumbrados, ya que esperábamos mucha más rabia y dolor contenido, como pudimos ver la temporada pasada. Como venimos diciendo toda esta temporada tercera está siendo mucho más explícita en su contenido, incluso mostrando esas reacciones tan amargas de Bill, a quien le conocíamos su peor y no era este. Era un altivo médico, pagado de si mismo que tenía claro que aquella relación con Virginia estaba contenida en el espacio de su consulta. La publicación del libro y la concesión de entrevistas ha provocado también la expansión de esta relación.

El doctor Scully ya se había contado la verdad a sí mismo, a su familia y a su amigo Bill. Ahora faltaba integrarse en una comunidad en la que la actitud de orgullo público estaba empezando a ser una realidad. La normalización de ciudadanos como el doctor Scully es una avanzadilla de lo que ha sido lucha hasta hace muy poco. Ahora tiene una aliada como Betty quien le pide ayuda para llevar el embarazo de su pareja adelante.

También hemos tenido un momento The Americans, a la pequeña Nora Everett (Emily Kinney) le ha faltado hablar en ruso con su contacto en la liga para la ortodoxia cristiana o como sea que se llamen los que se agolpan a la puerta de la consulta del Bill y Virginia recordándoles que son unos pecadores y que están perdidos por una senda muy oscura. Que a lo mejor no es mentira, por cierto.

Más caminos tortuosos la semana próxima. Para acabar ya solo quedan dos.


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