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Review: Masters of Sex 4×04 “Coats or Keys”

posted by Paloma Méndez Pérez 4 octubre, 2016 0 comments

Masters of sex 4x04

Masters of Sex cierra el mejor capítulo de lo que llevamos de temporada cuarta. Terapia, líos, intercambios, confesiones y finales con apertura de puerta como los que no veíamos desde hace algún tiempo.

Siguiendo el título diremos que “abrigos o llaves” es una manera muy ligera de presentar la historia que nos ocupa en este capítulo. Quizá eso sí, se lo podían haber currado algo más con el título por mucho que ambos artículos sean relevantes para los sucesos narrados.

Con técnica casi documental en este caso Masters of Sex nos trae uno de esos capítulos que tanto nos gustan en los que juegan a parar el tiempo como ya hicieran en el penúltimo de la pasada temporada y en el famoso Fight en la temporada segunda. Esta es la esencia de Masters of Sex, el control de la cadencia. En un lapso de horas los personajes confirman un cambio, abren los ojos a una realidad o descubren un aspecto que desconocían y luego saltamos años sin que haya variado una coma. ¿Existe realmente el cambio? ¿somos producto de nuestros traumas? Todo esto se preguntan los personajes en este capítulo.

Ahora con Virginia (Lizzy Caplan) , Libby (Caitlin FiztGerald), Betty (Annaleigh Ashford) y Lester (Kevin Christy) y un carromato de movidas, invitados a una fiesta a casa del matrimonio de ayudantes de los doctores Masters y Johnson. Como si tener a esos 4 cerca de alcohol fuera poco, el evento resulta ser una fiesta de intercambio de parejas en la que eliges a tu par escogiendo su abrigo de una pila.

Art Dressen (Jeremy Strong) elige el de Virginia y no es por el motivo que pensamos, mientras su esposa Nancy (Betty Gilpin) ya había apalabrado un encuentro sexual con otro individuo. Lo que parece, no es; igual que la noche de Libby, que empieza con cierto exceso de alcohol y flirteo, para acabar siendo acompañada a casa por su ex marido a quien le pide sexo oral. Y prometo que todo esto pasa en el capítulo como os lo estoy contando. Eso sí en casa de sus anfitriones Libby se olvida el abrigo.

Mientras Nancy gime, Libby reprocha y también gime (Libby es muy del reproche que ya lo sabemos nosotros). Betty encuentra apoyo moral en el único gay de la fiesta y ambos pasan la noche haciendo duetos y contándose confidencias y Lester se da el lote con la camarera de la fiesta, Cleo (Enuka Okuma) y por un momento deja de quejarse de su mala suerte. ¿Y Virginia? Virginia está haciendo terapia con su ayudante sobre cuánto se conocen la parejas y sobre lo que significa tener un affaire con un superior. En realidad está hablando de cuánto le debe a Bill, aunque como siempre destacó en Virginia, lo hace con muchísima discreción. Y como decíamos, no hay esta vez sexo para ella. Solo conversar y conversar sobre cómo es posible que haya matrimonios perfectos como el de ella y Dan Logan (jajajajajaja) y gente que siente que no ve equivalencia alguna pero aun así son felices.

La noche termina, sale el sol y Virginia recupera sus llaves y encuentra el abrigo olvidado de Libby. Cuando se presenta en su casa para devolverle el abrigo quien abre la puerta es Bill Masters con su perro, sus calzoncillos y su pelo revuelto. Encima cuando Virginia confiesa la verdad de su matrimonio con Dan, Bill le contesta que ya lo sabía. Este es el final de Blackbird, el capítulo 6 de la temporada 2. Los más veteranos ya hemos sufrido este vuelco. Creo que no hay más que decir.


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