Review

The Good Fight: Review 2×12 “Day 485”

posted by Paloma Méndez Pérez 27 mayo, 2018 0 comments

The Good Fight 2x12

A las puertas de la clausura The good fight se ha decidido por lanzar un órdago dedicando su penúltimo capítulo a un conflicto con las autoridades de inmigración americanas y por extensión con el presidente Trump.

En el camino a un juicio con un testigo al que habían esperado en el aeropuerto, Jay Dipersia (Nyambi Nyambi) y Maia Rindell (Rose Leslie) son parados por la policía. Además del evidente racismo, detienen a Jay y al testigo quien es judío, pero no a la abogada pelirroja, la detención termina en una vista con 4 invitados sorpresa.

Liz Reddick (Audra McDonald) reconoce a 4 agentes de inmigración y se percata de su interés por Dipersia. Es entonces cuando se descubre que Dipersia nació en Nigeria y su familia lo trajo ilegalmente al país, contándole que su hermana gemela y él nacieron en América cuando en realidad, Jay es un año mayor.

Descubrir algo así es bastante chocante de por sí, pero saber que la consecuencia es que te van a subir en un avión de camino a un país que no conoces de nada y en el que no te queda familia, es una tragedia. Cosas como estas pasan continuamente en Estados Unidos. Como vimos en el capítulo de ayer incluso en ciudades santuario como Chicago, existe el riesgo de que ciudadanos con trabajo estable, estudios y casa sean enviados casi aleatoriamente a países en los que son unos extraños.

Además de una tonelada de razones humanitarias, en The good fight y en particular en el bufete de Boseman Reddick empiezan a buscar razones legales para evitar la deportación. La jerarquía de los tribunales y la complejidad del proceso cuando intervienen tribunales estatales y federales les da una gran oportunidad. También, en el capítulo podemos ver como además de gente que encuentra razonable deportar a adultos que no conocen otro país más que Estados Unidos, existen otros dispuestos a hacer de la oposición a las deportaciones su bandera. En tiempos de guerra cualquier agujero es trinchera.

Otro argumento esgrimido como crítica por parte de Diane Lockhart (Christine Baranski) es el elevado coste de perseguir a un ciudadano de aquí para allá con un montón de funcionarios, policías y agentes de justicia, en vez de ocupar el dinero en qué sé yo que prevención de crímenes. Como si Jay Dipersia fuese el mismo Chapo y no un detective que pinta.

Precisamente su afición a la pintura le salva cuando Liz y Diane consiguen probar su valía como dibujante lo que le hace candidato a una visa Einstein. Mejor que no se ría nadie, que una se esas fue la que le dieron a la actual primera dama. Y en el capítulo así nos lo recuerdan.

Capítulo entregado a un bien mayor, el de protestar contra la política antiinmigrantes de Trump.


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.