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Twin Peaks: Episodio 1×05

posted by Omar Little 5 junio, 2017 0 comments

Twin Peaks 3x05

Considero que hay poca bibliografía sobre la estructura narrativa en las series. Se habla mucho de la generosidad para expandir temporalmente los arcos y los conflictos, pero poco sobre la distribución de estos en el esquema de una temporada, el clásico inicio, nudo y desenlace aplicado al formato serie. Sin embargo, todo aquel que haya consumido televisión sabe que, por lo general, llega un momento en que el relato, guiado por el guion, se despobla de acción, de actos completos e irreversibles, que desembocan en los atascos de interés de cualquier temporada, para más tarde, si los escritores son buenos, remontar con la acumulación de interés. Eso ocurre hasta en un producto del calibre de Twin Peaks, aunque matizado, como cualquier cosa tocada por la mano suprema de David Lynch.

Así pues era esperable que la acometida inicial, estos tres capítulos de órdago coronados por el confeti de géneros y tonos del tercero, se desigualara. El cuarto capítulo ya lo anunciaba y el quinto lo ha confirmado.

La acción sigue dividida en los diferentes escenarios, cada uno, desde un tono y género distinto. La comedia, el spin off hilarante de la serie, el Better Call Saul de Twin Peaks, sigue asentada en Nevada ofreciendo ejercicios gratuitos de resistencia torácica. Lo absurdo, el slapstick ridículo e inverosímil llevado al límite, esta vez explorando un terreno tan propicio para la carcajada suelta como el laboral. El agente Cooper (AKA Dougie) perdido, atado a su versión Rain Man -2.0, el cual solo responde al estímulo de la cafeína, la droga y vitamina del héroe. Lo que me intriga es saber en qué punto, y sobre todo el cómo, el agente Cooper recobrará su compostura, su perfil original, ¿o se quedará ya con su aspecto caricatura para toda la temporada? (no, no way).

Los latigazos perturbadores han procedido de su doppelgänger. Contados momentos siniestros pero de efectivo impacto. Como cuando el Cooper malo se ha mirado al espejo y bajo un efecto morphing parecía invocar a Bob (también echando mano de las imágenes de la original). Y repitiendo luego más tarde, mediante una misteriosa llamada realizada desde su hábito carcelario. Como telespectadores hemos asistido a otro momento de  mal rollismo, que de alguna extraña forma, e inexplicada, queda conectada con un nuevo escenario, un Buenos Aires (toma esta) donde una extraña caja negra ha cobrado protagonismo (ahí uno se ha perdido de verdad).

Por su parte, el escenario embrionario de la serie va ganando terreno a los otros ya que debería ser el sitio dónde confluyan todas las historias. Este capítulo ha servido básicamente para introducir potenciales personajes de interés. Es el caso de la hija (interpretada por Amanda Seyfried) de la camarera del mítico Dinner, pidiendo dinero a su madre con tal de facilitar las adicciones de ese novio con cara psycho (un Caleb Landry Jones que desde que se presentó al mundo en Antiviral estaba predestinado a trabajar con Lynch), o ese personaje aún más oscuro que fuma en lugares públicos y acosa sexualmente a una chica que buscaba el flirteo en el único lugar de juerga de Twin Peaks, donde, por cierto,se ha vuelto a llevar a cabo un concierto, aunque este no ha cerrado el capítulo rompiendo así con la dinámica de los capítulos anteriores.

Otros personajes clásicos han tenido su espacio. El Dr. Jacoby vendiendo palas para sacarnos la mierda de encima en una lynchiana teletienda.  O ya fuera de campo, esa señal del comandante Briggs que ha puesto en alerta a una trabajadora del Pentágono. Aunque esta vez sin rastro de la magnífica pareja Cole/Albert.

Ha habido más detalles – la historia de la madre adicta a la metanfetamina y el supuesto hijo que es salvado por los pelos de una explosión de nulo acierto visual, sigue ahí sin mayor conexión que la casual -, y secuencias que bien merecen el triple visionado en cadena: la del personaje de Seyfried mirando al cielo en pose sonriente propia de una adolescente entregada al chico que su madre nunca querría en la mesa el día de Acción de Gracias, y todo ello bañado por esta joya. Aunque ha faltado voladura de sesos y avance narrativo. Pasada la demostración de intenciones de Lynch con los primeros pilotos, se puede decir que el quinto ha sido utilizado para dar tímidos avances narrativos, pero especialmente, para introducir personajes y alguna trama que nos deja descolocados…como cabe esperar en el universo Twin Peaks. 

El domingo que viene más Damn Good Coffee…


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