Review

Twin Peaks: Episodio 3×14

posted by Omar Little 15 agosto, 2017 2 Comments

Twin Peaks 3x14

Un capítulo dedicado a la memoria de David Bowie no podía entrar, bajo ninguna circunstancia, en área de decepción. Twin Peaks ha recobrado el mejor pulso en su parte XIV y la solución ha pasado por volver a la zona onírica y bizarra, y alejarse de los otros frentes para pasar más tiempo en los misterios alojados en Twin Peaks.

Un episodio que ha arrancado lanzando al espectador una pregunta clave sobre el sentido de la serie : “Somos como los soñadores que sueñan y viven dentro del sueño…pero… ¿quién es el soñador?”

Y que Gordon Cole (David Lynch) monopolizara los primeros instantes podría ser la respuesta. Primero sacando a luz un sueño que tuvo la noche anterior, en que la propia Monica Bellucci (la persona, no cualquier de sus personajes) lo cita en una cafetería de París y le obliga a mirar hacia el pasado, una mirada hacia atrás que lo transporta a la oficina de Philadelphia (recordemos que Lynch estudió en la ciudad de la costa este), donde sin dejar el blanco y negro vemos a Cole discutir confusamente con Cooper en lo que originalmente era el sueño de Cooper en Fuego, camina conmigo. Aunque más alucinado y especial supone recuperar el fragmento posterior con la entrada de Phillip Jeffries en escena, interpretado por el desaparecido David Bowie. Un sueño flashback con muchos enigmas sin resolver, a cuya vuelta, Cole ha conseguido sonsacar de Diane el lazo que liga la historia del FBI y Mayor Briggs en Dakota con la de Dougie en Nevada. Porque gracias a Diane (quien puede o no estar diciendo la verdad, en su rol de doble agente) anuncia que el anillo encontrado en el interior del Mayor Briggs, con la inscripción de Dougie y Janey-E en este, pertenece al Cooper disfuncional y a la mujer que interpreta Naomi Watts, quien resulta ser la hermana de Diane – con quien por cierto no se lleva nada bien.

Aunque mucho más gozoso ha supuesto la excursión de la serie hacia los momentos más surrealistas y enrarecidos. Un paseo por los frondosos bosques de Twin Peaks por parte de los cuatros polis fiables de la comisaría del sheriff Truman, quienes se han adentrado en territorio Mayor Briggs, para que el sujeto menos preparados e inesperado, Andy, haya terminado entrando en la dimensión donde habita el gigante y en donde ha descubierto en pantalla grande la cercanía del mal y un resumen inferior a los 2 minutos de parte de la trama de esta temporada. Finalmente ha salido de la dimensión paralela y se ha ocupado de llevar el cuerpo de la chica asiática con la cara de una criatura salida de una producción de Guillermo del Toro hacia las celdas. La misma mujer que habíamos visto en ese extraño estado somnoliento del agente Cooper en el capítulo 3, en el que, después de la descarga eléctrica, termina con el protagonista de esta serie transportado a la dimensión real. Esa misteriosa mujer ciega, conocida como Nairo, podría ser la soñadora  a la que se refería Bellucci en el sueño con Cole. Aunque la única certeza, hasta el momento, es lo que Andy indica: “está en peligro, la quieren matar y tenemos que protegerla”, mientras los compañeros obedecen sin rechistar por la amnesia del copón que llevan a cuestas.

Aunque no es que fuera precisamente el mejor día para ocupar una de las celdas de la comisaría. Allí la misteriosa chica ha compartido espacio con un Chad (el poli corrupto detenido ante del paseo por el bosque) colérico por el show que ésta y el otro vecino (podría ser Andy, el noviete de Audrey) causaban con ruidos y ecos vocales molestos.

La emulsión fascinante e la imprenta angustiosa no ha quedado reducida a esa excursión por el bosque. A la espera de la llegada del doppelganger malo, Sarah Palmer ha empezado a causar el terror en la población. Mientras degustaba un bloody mary en un bar de menor entidad que el Bang Bang, un inoportuno y “asshole” tirador de cañas le ha molestado la estancia en la barra hasta el punto de incitarla a practicar un número Twilight Zone del carajo antes de extriparle el pescuezo a lo Masters of Horror. Sin embargo, lo más terrorífico han sido las miradas dedicadas por la siniestra actriz Grace Zabriskie y su intento de desvinculación inocente de lo perpetrado con su charla con el camarero.

También ha habido tiempo para el minutaje extendido, esta vez, compartido entre un nuevo personaje salido de la nada, un inglés con un brazo biónico, y James, compañero guarda de seguridad. Ese dilatado diálogo ha servido para explicar el origen de esa brazo de superhéroe, y como un tal “Fireman” le dijo que debería dirigirse a Twin Peaks, Washington y que ahí descubriría por sí mismo su destino. Esta entrada abrupta de este nuevo personaje espero que no suponga el antídoto Marvel a la inmortalidad del Cooper malo.

Y fInalmente la serie ha concluido con la conversación Bang de turno, poco esclarecedora y de relativa importancia (Gracias @TheRealDocJota) y la actuación pse de Lissie.

Lo mejor ha sido recuperar ese tono onírico y alucinado que permite el lucimiento visual de su principal artífice, pero también comprobar que la trama puede avanzar y hasta empezar a juntar piezas. Recemos al genio de Montana para que ya no pierda el impulso generado con el capítulo 14 hasta la final season.


2 Comments

Juanje 16 agosto, 2017 at 09:54

Hello-o-o-o-oh de nuevo:
Tengo que decir que este episodio me ha sorprendido gratamente de mil maneras distintas y comulgo prácticamente con todo lo que se ha dicho en la review: ese aura orínico y surrealista a raudales le ha dado todavía un empujón más a la “trama”, a pesar de lo raro que pueda parecer decir esto de una serie como Twin Peaks.
Simplemente quería comentar un detalle que creo que se te ha escapado, y es que ese tal “The Fireman” es el Gigante (de las primeras temporadas) y que estaba en la Logia Blanca (¿o Negra?) en el Episodio 8 y en este 14, donde hoy Andy ha visto en imágenes lo que ha pasado en toda la temporada. Por lo que la salida a la luz del joven con el brazo biónico debería tener mucho más sentido de lo que en un principio pudiera suponer. Hay que agradecer a Lynch que haya puesto la escena de Andy antes de esta y que en los créditos finales Carel Struycken, el actor que le da vida y que al principio de temporada era ???????, ahora se llame “The Fireman”.
Sin embargo, la escena que más me ha sorprendido y pillado por sorpresa ha sido la de Sarah Palmer (enorme Grace Zabriskie), cuya historia promete mucho de cara a esta recta final que pinta sorprendente cuanto menos.
Un saludo y hasta la semana que viene 🙂

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Omar Little 17 agosto, 2017 at 11:56

Hellllooooo Juanje.

Gracias por el dato. Grace Zabriskie es BOB…es el terror más puro, ella misma, sin que ni siquiera llegue a ponerse en la piel de Sarah.

Nos leemos!

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