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The Good Wife: Review 7×08 “Restraint”

posted by Paloma Méndez Pérez 4 diciembre, 2015 0 comments

The Good Wife 7x08
Durante la segunda mitad de la temporada pasada se fraguaba un conflicto ideológico que quedaba edulcorado; primero porque tenía como origen una cacería a la que Diane acudía con su marido ese señor con bigote, tan apuesto y fan de Sarah Palin y segundo porque el caso de más relevancia en el que chocaban ambas convicciones políticas no era otro que una discriminación a una pareja homosexual, nada menos que al contratar a una organizadora de bodas. Y el amor y las bodas ya se sabe, aunque creen conflictos políticos también son motivo de celebración y le guste al tea party o no, un argumento a favor del amor y del respeto tiene mucho campo ganado. Además Diane sabiamente sacaba a escena a un sobrino de R.D. su nuevo cliente estrella, aunque republicano. Pero se nos acabó el amor y empezamos a tratar el aborto; que tanto si estas a favor como en contra es un drama, y empezó la guerra. En este capítulo hemos visto el primer choque con consecuencias graves para Diane y para su bufete. Si su fama de mujer fuerte, de ideología demócrata la había llevado a defender los intereses de determinados lobbies, ahora son estos mismos los que abandonan Lockhart/Agos tras el último caso defendiendo a una organización pro vida que grabó a una doctora de una clínica abortiva. Por cierto nuevamente un caso que hemos visto en la realidad.

Esta manera de alargar las consecuencias de las discrepancias ideológicas y conservar el conflicto latente demuestra un manejo de la trama a largo plazo del que el matrimonio King había presumido con anterioridad. Esa es una de las razones por las que puedes tener una serie en pantalla 7 temporadas, porque no agotas las tramas según van apareciendo; todo lo contrario, se produce la sorpresa, se alimenta el desacuerdo, se aprende a vivir en el aprieto y cuando ya era parte del día a día de la serie en un instante la gente se levanta en armas. En este caso la que acaba liderando la batalla es Diane, pero por el otro equipo, que en una elaborada estrategia jurídica consigue que el juez la aparte del caso aunque sea a costa de aparecer públicamente como víctima de la conspiración demócrata que como ya se sabe, dirige los Estados Unidos de América. Pero mejor una exposición corta que no un juicio entero sentada al lado de la loca del “que dios te bendiga” porque eso no está pagado con dinero.

Con Diane proscrita para el feminismo, los derechos de los homosexuales, el control de armas y cualquier otra cosa lógica que haya creado una organización durante el siglo XX, la gran beneficiada es Alicia. La cual tiene su momento al convertirse en la nueva representante jurídica del lobby por los derechos de la mujer. Por cierto gracias a Grace, quien como comercial no tiene precio, si la pusieran a vender biblias la misa estaría en prime time.

Hay más clientes en Florrick/Queen. La nueva socia tiene la suficiente rapidez como para usar la estrategia de Louis Canning a su favor y conseguir el contacto de varias empresas sin representante jurídico y Alicia con la ayuda de Courtney Page y Eli Gold consigue una sala de reuniones con la que impresionar a los posibles clientes.

Y con esta paliza jurídica pasamos a la prensa rosa. Eli acaba de parecernos alguien hasta de confianza cuando se pone tierno, porque hablando de política le cae sangre del colmillo. Ante la inquisitiva Señora Page le confiesa su interés personal y ya tenemos lío. De hecho tenemos beso, aunque sea con ella sentada, que yo me imagino que a causa de cierta diferencia de estatura. La “pareja” que no pasa por sus mejores momentos es la de Jason y Alicia. Sabíamos lo de la oferta de Lockhart/Agos por sus servicios de investigador y también sabíamos que había aceptado trabajar para Alicia por mucho menos de su salario y además por una miseria de horas en cada caso. Pero no habíamos atado cabos porque estábamos siguiendo la bolita del romance, los tacos congelados, el puñetazo al juez y los margaritas. Y así no se puede. Ahora Alicia sabe que su investigador no solo no es exclusivo, sino que además lo comparte con Diane y Cary. Se avecina conversación, pregunta y conociendo al personaje de Jason, seguramente sin respuesta.

Para terminar comentar la coincidencia de tramas con la otra gran mujer bebedora de vino icono de la televisión, Olivia Pope. En su último capítulo también trataban un aborto. Imaginaos la deriva que esto puede tener con un gobernador Florrick apuntando a la Casa Blanca.


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