Series

The Walking Dead: Impresiones 5×13 “Forget”

posted by Omar Little 9 marzo, 2015 0 comments

The Walking Dead Forget

Como se intuía, y para desesperación de la mayoría, las aguas no han bajado demasiado revueltas en el último capítulo de The Walking Dead. El proceso de adaptación nunca resulta fácil, y así lo demuestra este “Forget”.

Si nos has sido invitado a la primera fiesta en años, no cruces este umbral.

Alexandria, también conocida por Pleasentville, es una comunidad mancomunal que haría las delicias de Bakunin. Sin embargo las utopías, al contrario que las distopías, son más propias de la ciencia-ficción que de la realidad. Y no es este pueblo que acoge el grupo de Rick una excepción.

Mientras que los vecinos acaban de dar salida profesional a los más outsiders del grupo de Rick. Tres de éstos, los que más pesos tienen a la hora de la toma de decisiones: Rick, Daryl y Carol, traman un plan con el que evitar sorpresas y controlar el lugar.

Una medida de seguridad que denota el recelo que siguen guardando, pese a que la convivencia es la óptima, y la sensación de clima tranquilo, amigable y apacible es impecable, quizás en exceso, ya que muchos necesitan seguir saliendo al exterior para quemar adrenalina.

La mayor parte de las dudas las condensa la líder de “los otros” porque básicamente es una jodida ex-senadora, es una Esperanza Aguirre que no se ha desprendido de su pericia negociadora, ni de sus artes de persuasión populista, incluso cuando no está ejerciendo como tal. Está claro que detrás de todas las sonrisas, trato encomiable y gestos amistosos, esconde otros intereses, a juzgar por el resto de grietas enseñadas, oscuros.

El sueño utópico se va a deshacer de un momento a otro, y son varios los signos que dan pie a ese conflicto que haga despedazar en dos la harmonía de los dos grupos. Uno, y de evidente, es Rick tonteado con la rubia casada. Otro es una Sasha desarrollando un brote psicótico. Otra es Jekyll & Mr. Hyde Carol, que cuando le da por ahí, empieza a amenazar chavales, que no es otro que el hijo de la senadora.

Aunque si me preguntan, la cosa estallará cuando el gay amigo de todos se declaré a Daryl delante de un plato de sphagettis. O eso, o cuando el choque entre gente cultureta y erudita y los hombres de acción se haga insostenible.

El capítulo también ha dejado varias metáforas, para mí, la más incomprensible la última con esa letra A en la palma de Rick. Son tan básicas las metáforas de esta serie, que a veces, de tan simples, se te escapan. ¿Alguien ha pillado el plano final?

Sea como sea ese confort, esas katanas colgadas en la pared, esas fiestas con vino e hipocresía, y esas pintas aseadas no van a durar mucho más. There Will be blood para que The Walking Dead siga siendo ese fenómeno de masas. Un paso al lado oscuro, hacia El bosque o “The others” de Lost, que se dará en los próximos tres últimos capítulos.


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.