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Informe indie 2021, vol 2

posted by Xavi Roldan 8 diciembre, 2021 0 comments

¿Año 2021, estás satisfecho? ¿Es que no había suficiente con lo que ya teníamos? O mejor dicho: ¿con lo que NO teníamos? No era suficientemente deprimente el panorama, tan marcado por los retrasos de los triple A que, por lo visto, has tenido que jodernos algunos de los indies que más esperábamos. Bien, no cunda el pánico, son sólo algunos: Skate Bird, 12 Minutes y Sable, tres de los títulos que mayor expectación nos levantaban por aquí hace unos meses han sido finalmente traducidos en sonoras decepciones. Pero eso no quita que por lo demás el año haya sido notablemente productivo. De hecho casi podríamos decir que ha terminado salvando un curso poco abundante en juegos triple A, muy afectados todo ellos por retrasos y dificultades de producción. Quedémonos pues con esto con el torrente de talento que ha empapado de calidad el curso videojueguil desde las trincheras de lo independiente. Aquí nuestra decena de cerecitas selectas aparecidas a lo largo de la segunda mitad de 2021.

Primera Parte «Informe Indie»

Death’s Door (PC, familia PlayStation, familia XBox)

Death's Door

La vida, la muerte, el más allá, el peso existencial de una eternidad vagando, un pollo de cuervo con un sable láser. Es así Death’s Door. Tan siniestro-pop en su worldbuilding como estimulante en su gameplay, basado en el combate directo o con magias y en el crawleo isométrico de mazmorras. Y aunque no añade nada a lo ya conocido -paso de volver a hablar de cierta saga que tal- el juego de Acid Nerve es tan divertido y está tan afinado que poco importan los préstamos: se juega como dios y se pasa un rato de muerte (pun intended).

Ender Lilies: Quietus of the Knights (PC, familia PlayStation, familia Xbox, Switch)

Ender Lilies: Quietus Of The Knights

Atmosférico soulsvania de ambientación gótica e intenso aliento fantástico, esta pequeña gran sorpresa nos alegraba el verano y se quedó con nosotros durante los siguientes meses y hasta hoy. No extraña nada, teniendo en cuenta lo innegablemente atractivo que es a la vista y el oído y lo amigable que es al tacto: sus mecánicas de combate están implementadas al milímetro, su progresión es fluida y orgánica y su sentido de la exploración siempre recompensa con nuevas mejoras, secretos o rincones dignos de contemplar.

Exo One (PC, familia XBOX)

Exo One

Llegó como un OVNI inesperado Exo One, objeto jugable extraño, flotante, casi trascendental, debut del australiano Jay Weston (aka Exbleative) que deposita casi toda su confianza en su irrenunciable flow y su stendhalicio acabado. La cosa va de ser un objeto volador esférico y usar la tracción gravitatoria para desplazarse, alternando la forma de esfera con la de disco planeador, a lo largo de enormes paisajes alienígenas de belleza inefable. Y sí, hay una historia insinuada de fondo, pero es que su mecánica jugable es tan rotunda y su implementación tan preciosa y euforizante que esto va de, simplemente, dejarse llevar por el éxtasis cinético.

Flynn: Son of Crimson (PC, Playstation 4, XBox One, Nintendo Switch)

Flynn: Son of Crimson

El Studio Thunderhorse arma un plataformas de acción bonito, entretenido y bien ejecutado. Que lo hace todo bien pero aporta más bien poquitas novedades jugables. Contado así no suena a gran cosa… pero nada más lejos de la realidad: Flynn se gana a su jugador gracias a un pixel art precioso y unas animaciones carismáticas, un sistema de combate atractivo y, por encima de todo, una cualidad inapelable: el puro encanto.

Inscryption (PC)

Inscryption

Daniel Mullins acaba de convertirse en una semideidad. Ya nos llamó la atención con Pony Island, pero ahora ha machacado todas las expectativas posibles con Inscryption. Juego de cartas, experiencia inmersiva de puzzles, aventura de terror, chaladura meta, todo a la vez y nada al mismo tiempo. Inscryption rompe moldes, pela capas y capas, todas ellas impecables y funciona como experiencia jugable y artefacto más allá de todo lenguaje videolúdico codificado. No sólo es el indie de la temporada. Es también el juego, sin más etiquetas, del año.

qomp (PC)

qomp

Eres la pelota de Pong. Escapa. Esta es la descripción oficial, tan breve como -creo- descriptiva del qomp, la última maravilla jugable de Stuffed Wombat. Un ejercicio de máxima depuración de unas mecánicas simples (la pelota se mueve sola, con un click cambiamos su trayectoria para evitar trampas) que funcionan como breve, pero intenso, viaje, trufado de buenas ideas y retruécanos conceptuales.

The Forgotten City (PC, familia PlayStation, familia Xbox, Switch)

The Forgotten City

Lo que nació como un celebrado mod de Skyrim se ha terminado expandiendo y convirtiendo, por méritos propios, en un juego con todas las de la ley. Uno de los más celebrados de la cosecha indie en 2021, y no es para menos: con una narrativa compleja basada en los loops temporales y un trasfondo historicista de enorme peso esta especie de bethesdiana aventura, muy cargada en las conversaciones y algo menos en el combate, resulta en un viaje apasionante tan enigmático como adictivo.

The Ramp (PC)

The Ramp

El jugador, una tabla de skate y un puñado de niveles low poly. Poco más necesita The Ramp para arrebatar el interés de cualquiera que busque una simple desconexión emocional e intelectual. Con un planteamiento minimalista y poquísimas -pero ajustadisimas- mecánicas The Ramp sólo aspira a que el jugador se haga uno con su tabla y su entorno, dejándose mecer por el movimiento y el sonido y obviando objetivos, narrativas de ningún tipo y puntuaciones. Esto no es un arcade, esto es otra cosa, esto es zen sobre cojinetes.

Toem (PC, PlayStation 5, Nintendo Switch)

Toem

En un terreno, el de los indies, cada vez más abierto a conjugar nuevos verbos, la de fotografiar ya es casi una mecánica por peso propio. De eso va Toem, de hacer fotos. Pero no, en realidad va de ayudar al prójimo, de hacer favores haciendo uso de nuestra cámara, de resolver micropuzzles que, de algún u otro modo, harán mejor la vida de nuestros vecinos. Suena a poquita cosa, pero esta deliciosa miniatura de Something We Made derrocha una wholesomidad irresistible.

Unpacking (PC, familia Xbox, Switch)

Unpacking

Su simple premisa puede espantar o seducir: Unpacking es un juego de desempaquetar cajas en mudanzas. Y es que, en apariencia, no hay más. Abre cajas, coloca los objetos que contienen en los lugares donde les corresponda. Pero ay a lo muy hondo que puede llegar el juego de Witch Beam. Vaya la cantidad de teclas emocionales que puede tocar: en un ejercicio de impecable minimalismo narrativo Unpacking nos cuenta una historia de vida profunda y emotiva reflejada sólo en los objetos cotidianos y los espacios que ellos (nosotros) habitan. Insospechada joya.

Han sido, en realidad, unos cuantos más los títulos que podrían haber formado parte de esta lista. Por falta de tiempo para jugarlos o por simple selección natural los hemos dejado fuera. Pero sea como sea títulos como Boomerang X, Unsighted, Axiom Verge 2, Eastward, Solar Ash, Chorvs o Fights in Tight Spaces vienen a respaldar ellos también la producción indie en un año que, de primeras, parecía más bien escasa y finalmente ha terminado siendo razonablemente saludable. A por la siguiente. Ojos puestos ya en 2022. Ojos puestos en Little Devil Inside, en Stray, en Windjammers 2, en Tchia, en Silksong, en Bear and Breakfast. No estamos preparados para lo que se nos viene.

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