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Modern Warfare 2 (Xbox 360)

posted by Hazuki 16 noviembre, 2009 2 Comments
La guerra total

Modern Warfare 2

Tan sólo ha pasado una semana desde que Modern Warfare 2 llegara a mi casa y causara un revuelo de dimensiones épicas: sin trabajo (franco favor)  novia (ya no pasaré verguenza por la calle), y  fuera del hogar familiar (se veía venir desde hacía años), sin embargo,  mucho más feliz que hace siete días.

El juego de Infinity Ward, y a pesar de haber venido presagiado por la temible humareda del hype, es un clásico instantáneo, un título que consigue poner de acuerdo al público y a la crítica, y por el cual, uno debe rectificar y actualizar su lista de los mejores videojuegos de la década. Porque MW2 tenía una gran presión de fans encima, pero no sólo han conseguido igualar su magnífica primera parte, sino que la han superado con creces.

Esta sexta entrega de la saga bélica Call of Duty sigue, cinco años después, los acontecimientos argumentales que marcaron Modern Warfare (la primera entrega que se desvinculaba de la segunda guerra mundial), para ambientarse con éxito en conflictos contemporáneos. En esta ocasión nuestro objetivo será terminar con el despiadado villano Vladimir Makarov, la mano derecha de Imran Zakhaev, el archí villano de la primera parte. Ahora Makaraov ha instaurado el comunismo en Rusia, haciendo propaganda de Zakhaez como mártir. Entre sus planes está crear el caos general, para ello, se ayudará de los contactos terroristas que tiene en Brasil y en Afganistán, y el destinatario de la ofensiva global de Makarov, no son otros, que los EEUU. Como respuesta el general Sheperd, crea la TaskForce 141, una unidad de fuerzas de élite diseñadas para combatir al enemigo.

A lo largo del juego nos pondremos en la piel de varios miembros de estas fuerzas especiales, gracias a ello, Infinity Ward ha desplegado un recorrido de misiones a escala mundial, que posibilitan que el jugador tenga que lidiar cruentas batallas y misiones en diferentes escenarios. Esa variedad de ambientes y situaciones que deberemos afrontar en el modo campaña se desenvuelve de entrada como uno de sus puntos más acertados. El juego nos traslada desde los áridos paisajes de Afganistán, al frío extremo siberiano, o  las callejuelas y techos de las favelas de Río de Janeiro, hasta los mismos suelos de la primera potencia mundial.

El diseño de las misiones para la campaña, resulta de lo más grande que se haya podido ver en el género FPS. A través de ella se llevará al jugador hasta situaciones límites, tensas, llenas de adrenalina y de emoción. Esta entrega sigue con un esquema lineal, con muy poca libertad de acción para el jugador, pero eso es algo a lo que debemos estar dispuestos a aceptar si queremos vernos inmersos en la barbaridad de la guerra. Ir de la mano de Infinity no debe verse como una desventaja, sino como una oportunidad de vivir la experiencia de una manera inmejorable. Si además le añadimos ciertos instantes gloriosos en los que deberemos pilotar vehículos (motos de nieve, zodiac), o el arsenal de armas inagotable, (la mayor variedad hasta la fecha), ya nos podemos ir imaginando hacía dónde van a ir los tiros.

Unos tiros, que por otra parte, se visualizan con un lujo gráfico de difícil comparación. Técnicamente el juego se ha construido bajo el motor gráfico, acuñado por la propia compañía, IW 4.0, el cual presenta algunas mejoras respecto el usado en World at War. No obstante, lo importante es la utilización que se logra. Modern Warfare 2 es el equivalente a aquellas películas hollywoodienses que utilizan los efectos especiales y los grandes presupuestos para transmitir una sensaciones específicas, no las que sólo presumen de grandes castillos de artificio, pero que en el fondo no hay nada de chicha. Aquí no se alardea de potencia gráfica, sino que se utiliza toda ella con el fin de hacer vivir al jugador una experiencia intensa y realista de proporciones indescriptibles.  Como todos esos efectos climatológicos o de explosiones, que no sólo nos estremecen y hacer tambalear nuestro mando, sino que además tienen su influencia en el gameplay, ya que distorsionan, ofuscan, o silencian, dependiendo del tipo de ataque, la visión que tenemos. A todo ello hay que añadir un apurado sistema de iluminación y sombras dinámicas, o la física que consigue que la mayor parte de los objetos del escenario sea destruibles, aunque en ese apartado se podría haber mejorado el grado de realismo.

Su apartado gráfico se aprecia con mayor grandeza en el detalle de las texturas que conforman los soldados, y sobre todo, en los escenarios abiertos, recreando lugares imborrables para los que disfrutamos con ello: esa ciudad de Afganistán, el gulag ruso, las favelas, el aeropuerto, o el centro de poder de los EEUU como a Emmerich le hubiera encantado fotografiar. Es tal el grado de detalle y asombro logrado con la recreación de los escenarios, que uno maldice la velocidad endiablada por la que transcurre el juego, y a la que te llevan tus compañeros de fátigas, que impiden que puedas disfrutarlo con más reposo y fijarte en los pequeños detalles.

Su apartado sonoro no es que se quede atrás, sino que se confirma como uno de los mejores en el campo de los videojuegos, digno de películas como Black Hawk Derribado o Salvar al Soldado Ryan. La inmersión brutal e intensa a la que te llevan los chicos de Infinity Ward con su obra no tendría el mismo impacto sino fuera por este laborioso trabajo de efectos de sonido que reproduce el sonido de balas que rugen, gritos, consignas extremas en medio del campo de batalla, o estruendos ensordecedores de las explosiones. Además hay que sumarle la excelente banda sonora de Hans Zimmer, el mismo autor de la de La delgada línea roja. Con eso queda todo dicho.

La jugabilidad está completamente enfocada para lograr el desenfreno más extremo para quién se atreva a sumergirse en esta guerra. Si los elementos técnicos y sonoros ayudan a poner al jugador en situación, casi siempre límite y desesperada, no menos hará por ello la IA de los enemigos. Si bien es verdad que sus posiciones no son muy variables, si que se aprecia un elevado trabajo en su respuesta, dotándoles de una extrema habilidad para acorralarte y reaccionar ante las diferentes situaciones (un trabajo que se aprecia mejor según aumenta el nivel de dificultad).

Lo que diferencia a Infinity Ward de otras compañías, es su habilidad para recrear ambientes y situaciones de ficción sorprendentes, emotivas y cruentas. Si en sus primeros compases uno se siente cerca del realismo de Irak a lo  Generation Kill, pronto todo da un vuelco cuando cambias de manejar a un personaje para imbuirte en la piel de otro en las favelas de Brasil o en la base militar gélida de Rusia. Y llegado a eso, llegamos al punto de la discordia, la polémica pantalla del aeropuerto ruso, para muchos una salvajada despreciable, pero para los que hace tiempo que diferenciamos entre los caníbales mediáticos, y otros sectores con venda, de aquellos que conocemos realmente este mundillo, viviremos en esa pantalla unos instantes brutales, que incluso conseguirán hacernos un nudo en el estómago, como no hayan conseguido otras obras. No muy diferente a las otras campañas en suelo americano, cuyo genial sentido creativo del equipo artístico ha posibilitado que el jugador libre una batalla fatídica entre medio de los porches y las casas unifamiliares que configuran el paisaje modélico de Mujeres desesperadas, o en medio de los parking de las cadenas de fast food. Simplemente genial.

La campaña dotará de plena felicidad al jugador medio durante unas 8 horas. Pero no hay motivo para la alarma  porque por algo esta saga es la reina del multijugador online. Siguiendo con el esquema de su primera parte, Modern Warfare 2 ofrece suculentos nuevos detalles para erigirlo durante meses, y años, en el nº 1.

El primer dardo que da de lleno en la diana, es el hecho de que el jugador gane puntos de experiencia a lo largo de diferentes bonificaciones que logrará en las partidas (rachas de muerte, asistencias a compañeros, ganar partidas, etc.) y que con ello suba de nivel y pueda adquirir mejoras que afectan al armamento, a la clase, perks, o recompensas Killstreak y otras opciones que sirven de aliciente para mantenerte enganchado al juego durante horas y horas sin que la noción del tiempo haga acto de presencia.

Ahora mismo hay 16 mapas multijugador de gran extensión, que dificultan aprenderse sus rincones. Además la desarrolladora del juego pretende lanzar dos DLC con nuevos mapas. Otro aspecto que dota de mucha vida su modo multijugador son las diferentes modalidades de partida: desde el clásico Team deatmatch, search and destroy, sabotaje (recoger una bomba y plantarla en territorio del enemigo), Domination (mantener posiciones), Headquarters, y muchas otras. Unos modos de partida que se te irán desactivando a medida que tu rango vaya creciendo, otro punto acertado, para mejorar la jugabildiad del online.

Como decíamos, la vida del multiplayer resulta casi infinita, y hasta enfermiza para muchos. Culpa de ello está en los Perks, habilidades que podremos atribuir a nuestro jugador, o los Killstreaks, también conocidos por rachas de muerte que se traducen en ataques especiales que el jugador podrá utilizar, como por ejemplo: mísiles Predator, torretas, helicópteros, aviones UAV que nos indican la posición de los enemigos, entre muchos otros.

Como se puede percibir por estas líneas, y por mi nueva situación ante la vida, Modern Warfare 2 es la experiencia jugable más total que se haya podido vivir en un shooter. Infinity Ward ha conseguido trasladar a nuestros hogares una experiencia extrema, desenfrenada y altamente adictiva, en la que se dan de la mano el más crudo realismo de vernos inmersos en un conflicto bélico con la diversión lúdica de poder ver como las lluvia de ráfagas quedan amortiguadas por el confort del sofa de nuestra casa, si es que aún, no nos han echado de ella.  

9,5


2 Comments

Los 10 mejores videojuegos de la década (Actualizado) | El Destilador Cultural 20 noviembre, 2009 at 00:41

[…] Modern Warfare 2 es como las Lays Gourmet, llega para arrasar y posicionarse como la mejor alternativa en el competitivo mercado de los shooters/patatas.  A pesar de la cantidad de FPS que pueblan las estanterías de los centros comerciales, el recién sacado del horno Modern Warfare 2 aterriza con la intención de erigirse en el trono y mantenerse durante un largo periodo. Razones para ello no le faltan: factura técnica asombrosa, una jugabilidad que te lleva hacía el autismo perpetuo, o simplemente el multijugador más saca horas de esta temporada y de las que vienen. Muchos creerán que es muy pronto para encumbrarlo, pero yo creo, que en un par de días, cuando le haya sacado más jugo al asunto, tendré que volver a actualizar la lista, y subirlo un par de posiciones más. […]

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La intro de Army of Two: The 40th Day | El Destilador Cultural 10 diciembre, 2009 at 20:20

[…] en Modern Warfare 2 teníamos que recorrer la capital del mundo como Bin Laden se la imagina cada noche, otra figura […]

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