AcciónAnálisisAventuraPlataformaRPG

Informe Indie 2019 (Parte I)

posted by Xavi Roldan 4 julio, 2019 0 comments

Sekiro: Shadows Die Twice, Devil May Cry 5, Resident Evil 2, Judgment, Mortal Kombat 11, Metro Exodus… Como era de esperar el circuito del videojuego triple A está haciendo de 2019 un año agraciado. Pero su reflejo en el mercado independiente no está resultando menos goloso. Alcanzado el ecuador volvemos a pedir cuentas a lo recorrido hasta el momento para recibir una lectura detallada de lo que ha dado de sí el panorama de la creación de autor. No hay spoiler posible: el nivel es alto cada año y este no se está quedando atrás. Y como se nos vienen unas pocas semanas más o menos huérfanas de grandes lanzamientos este se presenta como el mejor momento para recuperar títulos que quedaron en el tintero. Especialmente porque la-consola-que-te puedes-llevar-de-vacaciones ha terminado siendo el hogar perfecto para los indies: casi todos los títulos de esta lista se han dejado ver en una Nintendo Switch especialmente amiga de los juegos pequeños en budget pero grandes en resultados artísticos.

Veamos cómo está el patio en una decena de triunfos jugables:

Ape Out (PC, Nintendo Switch)

Ape Out

Correr, agarrar, lanzar, machacar. Poco más necesita el gorila de Gabe Cuzzillo para protagonizar una de las evasiones carcelarias más cafres y sangrientas de las últimas temporadas. Y poco más lore hay detrás de todo esto, porque Ape Out es justo lo que promete: fugarse del cautiverio humano arrasando con todo NPC que se le cruce por delante a nuestro descontrolado simio. Caos, ultraviolencia y muerte en un Hotline Miami procedural cuya exquisitez artística es casi de no podérsela creer: colores planos, celuloide granulado, jazz febril que se adapta a las acciones, y una identidad artística propia de los sesenta más cool, los de Saul Bass y Reid Miles.

Baba Is You (PC, Switch)

Baba is You

Con algo tan simple como una sucesión de puzles de única pantalla, un fondo negro, un puñado de objetos y palabras y un animalico pixelado el finlandés Arvi Teikari ha puesto patas arriba el salón indie. Ya contamos en su momento cómo funciona y se las gasta Baba Is You (volverlo a hacer sería un torpe desperdicio de espacio), así que baste ese análisis para ponerlo en el lugar en el que se merece en esta cosecha semestral: con su mecánica basada en moldear la realidad a partir de reorganizar las frases que la describen, es este el título más personal, valiente e inteligente de los que se han publicado en esta primera mitad de año. Y uno de los (dos) mejores.

Cadence of Hyrule: Crypt of the Necrodancer Featuring The Legend of Zelda (Switch)

Quizá Cadence of Hyrule restaure el culto que injustamente perdió su juego madre, Crypt of the Necrodancer, a pesar de hacerlo usando una estratagema a priori algo trambólica, por lo menos en lo comercial: fusionar su espíritu con el mundo de Zelda. Cuidado, he dicho a priori. Al instante de subirse al invento uno se da cuenta de que las reticencias eran infundadas. Porque esto no es sólo un Necrodancer con una skin de Zelda. Al contrario, es casi un remake de A Link to the Past en clave rítmica. Y como tal funciona en doble dirección por un lado como homenaje a los fans del juego (este Hyrule es muy parecido a aquel y su banda sonora evoca varios de sus temas clásicos) y por otro como afinadísimo juego musical, que tiene algo de roguelike, un puntito de RPG y mucho de ritmo infeccioso. Encantador.

Devotion (PC)

Devotion

La polémica no debería empañar el recuerdo. Pocos juegos taiwaneses tenemos la oportunidad de catar como para que encima sean retirados de Steam por un quíteme allá esa ofensa inocua (busquen por chinese gamers y Winnie the Pooh). Los que estuvimos al quite tuvimos la ocasión de comprobar que Devotion es un survival horror poderoso y seriamente acojonador. Pero que en realidad utiliza sus herramientas de género para construir algo más cotidiano: no se trata tanto de escapar como de comprender. De reconstruir un pasado que ha sido olvidado. Recuperando las piezas en forma de recuerdos perdidos el jugador repasa la historia de un apartamento (chungo) habitado por una familia (turbia) protagonista de un suceso (chalado). Y de eso va en fin el juego. De enfrentarse a las acciones pasadas y afrontar las consecuencias presentes.

Gato Roboto (PC, Switch)

El metroidvania está a punto de convertirse en el género indie por excelencia. Gato Roboto, nuevo caramelo de Devolver Digital (este desarrollado por Doinksoft), se acoge tan estrechamente a su fórmula que calificarlo de tal sería un eufemismo. Porque Gato Roboto no es tanto metroidvania como una reproducción 1:1 de los Metroid de 8 y 16 bits. Pero, claro, con un gatete haciendo las veces de Samus. Y eso contará para algo, ¿no? De entrada, el juego puede arrebatarle a Baba Is You el título a protagonista mono del año. Pero es que además el afinado mecánico es perfecto y el dispositivo adictivo es irrenunciable. La coña es permanente y el apartado visual, en un pixelado bitono a lo Downwell, es sencillo y contundente. Un chiste feliz -a costa de un argumento sci-fi- convertido en juego breve pero potente, amigo de speedrunners y capaz de animar un par de buenas noches veraniegas de la forma más cute imaginable.

Katana Zero (PC, PlayStation 4, Switch)

Un samurai doméstico asesino a sueldo metido en una trama de mafias es sometido a tratamientos experimentales de percepción con narcóticos chungos. Por ahí va esta especie de salvaje “yo contra el barrio” que demanda al jugador una precisión asesina milimétrica y la frialdad homicida de un verdugo medieval: se trata de resolver pequeñas set-pieces con un timing perfecto encajando las piezas de lo que podría ser un puzle ambiental. Pero hay un twist en todo esto. Porque Katana Zero mira a los ojos al jugador para hacerle reflexionar no sólo sobre la violencia que impregna los videojuegos de acción sino la que se deriva, a nivel personal, de las acciones del propio jugador. Segunda vez que citamos Hotline Miami en este artículo, pero es que la comparación es más que razonable: Katana Zero arroja similares niveles de (auto)consciencia crítica… y por el camino resulta fresquito, dinámico y viciante.

Outer Wilds (PC, Xbox One)

Hay mucho resentido ahí fuera a quien aún le dura el resquemor hacia No Man’s Sky. Y bueno, no lo comparto, pero lo respeto. A todos ellos convendría recetarles una buena dosis de Outer Wilds, otro juego de exploración espacial más narrativo, más contenido, pero igual de ambicioso, por lo menos en sus intenciones emocionales: si bien aquí no hay todo un universo explorable a nuestra disposición sí hay un buen puñado de planetas. También hay un tono amable, un apartado artístico cautivador y, sobre todo, un aparato narrativo basado en la paradoja temporal y la teoría del eterno retorno, fascinante viaje hacia un misterio cuántico de enormes capacidades sugestivas. Sospechamos que tras un considerable número de horas de juego sólo hemos rascado la superficie de este juego honesto, amable, sugerente y sugestivo. Precioso a la vista y al oído y fluidísimo a los mandos.

Slay the Spire (PC, PlayStation 4, Switch)

MegaCrit parece haber dado con una fórmula de oro. Ya veremos si el sector le da continuidad de ahora en adelante, pero por lo pronto podemos afirmar que la aleación es irresistible: han cogido sistemas del roguelike con peleas por turnos y lo han fusionado con cartas a lo Magic. El resultado es un adictivo crawleo por mazmorras generadas de manera aleatoria donde el jugador se va enfrentando con los diferentes enemigos a golpe de naipe, calculando y modelando su estrategia y ganándose las cartas que más le convienen para fabricarse su mazo perfecto. Sencillo pero indiscutible, es la droga digital de la temporada y el segundo en discordia por el título de mejor indie de primera mitad del año.

The Stillness of the Wind (PC, Switch)

Nadie dijo que administrar una granja fuera a ser fácil. Con un poco de simulador, otro de point and click y algo de concienciación social la obra de Lambic Studios nos ofrece justo eso, una experiencia de gestión de granja mucho más centrada en las sensaciones, moods y sentimientos que en los números y en la estrategia. Es casi un poema minimalista con escasas mecánicas jugables (ordeñar las cabras, hacer queso, cultivar, alimentar a las cabras, recoger huevos, comerciar, dar amor a las cabras) que, sin embargo, se las maneja para hacernos sentir en paz con el mundo. Y para contarnos tangencialmente la historia de una anciana que ha decidido aislarse y de paso reflexionar sobre el esfuerzo, la soledad, la muerte, el recuerdo y ese sistema de pequeños gestos cotidianos que se reparten entre el sacrificio y el placer.

Yuppie Psycho (PC)

Con pinta de JRPG y muy marcado por una estética anime se presenta lo nuevo del estudio hispano-francés Baroque Decay, responsables del miniéxito de culto El Conde Lucanor. Una aventura gráfica que no se decide si es (y sabe defenderse en su indefinición) una comedia ácida sobre el mundo laboral en una aburrida oficina, una aventura iniciática, una distopía tecnológica o una chaladura de terror pixelado. El caso es que la historia atrapa apelando a una parábola tan descabellada que funciona: un pobre chaval en su primer día de trabajo en una corporación debe encargarse de eliminar a una bruja que pulula por los pasillos. Giros sorprendentes, paranoia digital, gore y estupendos diálogos son las armas de un gran juego, turbio pero liberador.

Como siempre, nos dejamos fuera cosas que no hemos podido probar a pesar de su interés inherente, como la aventura antropológica Heaven’s Vault. Como Wargroove, sucesor espiritual de Advanced Wars, o como el sugerente thriller espacial Observation. Tampoco aparecen varios los que les hemos dedicado poco tiempo pero sospechamos que con un poco más de rodaje podrían haberse colado en esta lista, caso del distópico y malrollante gestor de web de los 90 (en serio) Hypnospace Outlaw. O del literariamente denso relevo de Sunless Sea, Sunless Skies. O del (auto)homenaje a Symphony of the Night Bloodstained: Ritual of the Night. Si nos quedamos cortos los incluiremos en la segunda parte de este especial, pero vista la tendencia alcista del panorama sospechamos que no va a ser el caso, precisamente. Lo veremos (confirmaremos) dentro de otros seis meses.


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.