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Los videojuegos indie que nos harán salivar en 2019

posted by Xavi Roldan 16 enero, 2019 0 comments

¿2018 dice? ¿Quién se acuerda de esa mierda? Búsquenlo en las redes sociales: ahora lo que se lleva es 2019. Y si tenemos que fiarnos de los resultados pretéritos y de la lista de todo lo que se nos viene encima nos espera un año de auténtica chaladura. Una vez más nos metemos a futurólogos para repasar los mejores títulos que en este año que se nos viene deberían asomar la cabeza en el mercado indie. Nos sabe mal por aquellos que han quedado inmerecidamente en ese limbo que se conjura cuando cerramos las listas de lo mejor de un año y empezamos a pensar en el siguiente (Gris, Dusk, Ashen y Below, todos aparecidos en las últimas semanas de 2018, merecían nuestro amor)… pero ahora toca mirar al futuro.

Y eso es lo que procedemos a hacer obviando, eso sí, algunos juegos de los que ya hablamos en nuestra anterior, y por lo visto parcialmente fallida, predicción. Unos Griftlands, Ooblets, Sky y The Last Night que deberían ver la luz en algún momento de este año del mismo modo que deberían haberlo hecho en alguno del pasado. Retrasos diversos, miren. Mismo sino les ha aguardado a unas cuantas secuelas que también mencionamos entonces y que, esta vez sí, deberían publicarse muy próximamente: Super Meat Boy Forever, Ori and the Will of Whisps o Spelunky 2. Pero vaya usted a saber.

Afterparty (PC, PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch)

¿Lo típico de que sois dos amigos, vais a parar al infierno y para escapar del lugar tenéis que meteros en un bar local a beber más que el propio Satán? Pues eso es lo que promete la sinopsis de lo nuevo de Night School Studio que, sí, esta vez parece haberse dado un poco más a la comedia que en su anterior, brutalísimo Oxenfree. Por lo demás la estética y las mecánicas parecen bastante similares, así que por nosotros bienvenida será esta nueva exploración de las amistades profundas durante la postadolescencia.

 

Blasphemous (PC, PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch)

Blasphemous

Que Dead Cells no nos impida ver el bosque. A pesar de llegar un poco más tarde, parece que el juego de los españoles The Game Kitchen sólo compartirá con el de Motion Twin ciertas mecánicas. Pero por lo demás se puede vender solo: platformer 2D de estética pixel-art que remite en atmósfera a ese juego de From Software que tal y que parece plantearse como una especie de homenaje al Symphony of the Night castlevaniano. Nos consta que hay mucho mimo en este desarrollo. Compramos sin pensarlo.

Creaks (PC, PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch)

Si Amanita Design publican un juego cada año, cada año estarán presentes en esta lista. Y eso a pesar de que con Creaks se salgan de su zona de confort y parezcan ofrecer algo distinto a su perfeccionada fórmula point and click de puzles, humor e ingenio más o menos feelgoodesco. Aquí mantienen su estilo visual de dibujo hecho a mano, pero apuestan por algo más tenebroso y oscuro, y también más basado en la aventura de plataformas en 2D. Conociéndolos, podemos asegurar que el cambio les va a sentar de maravilla.

Hades (PC)

Hades

Me produce cierta lástima que los primeros teasers de Hades nos recuerden que proviene de Supergiant Games, creadores de Bastion y Transistor, y sin embargo obvien el también estupendo Pyre. Pero en fin, esto realmente se parece más a los dos primeros que al experimental tercero: hack’n’slash en vista isométrica con puntadas de RPG, banda sonora cool, narrador en off y, esto sí es nuevo, estructura de niveles a lo rogue-like. Lleva unas semanas en el early access de la tienda de Epic… pero sólo ahí (un día vamos a tener que sentarnos y hablar de esto).

In the Valley of Gods (PC)

Seguimos tirando de historiales ilustres. Campo Santo, que revolucionaban de forma brillante el walking simulator con Firewatch, también tienen reválida preparada. Ahora el estudio americano trabaja bajo el cobijo de la hasta anteayer todopoderosa Valve (sí habrá que hablar de lo de Epic) y ha montado algo que recuerda en lo artístico a su anterior obra, pero esta vez con un setting de época: una aventura arqueológica llena, dicen, de misterios por resolver entre ruinas egipcias. Si está tratado con la mitad de inteligencia que Firewatch, tenemos uno de los indies del año.

My Friend Pedro  (PC, Nintendo Switch)

My friend Pedro

Ultraviolencia, música electrónica, un apartado estético asfixiante que recuerda a un This War of Mine con tiros… y un plátano parlante. Esas son las líneas maestras y las armas que va a utilizar el shoot’em up de DeadToast Entertainment para robarnos un buen puñado de horas abriéndonos paso a tiros en slo-mo a tavés de un montón de habitaciones y pasillos a lo The Raid. Acción a dos joysticks e interminables piruetas para lo que puede postularse como uno de los entretenimientos más bestias de la temporada.

Sable (PC)

No hay más que ponerse ante cualquier clip de Sable (arena, en francés) para caer rendido a sus pies gracias a un apartado artístico embriagador. Y sí, su historia de maduración, sus mecánicas de aventuras y exploración en mundo abierto deberán estar a la altura, por supuesto. Pero el espectáculo visual que promete es francamente espectacular: una animación fluida, colores de tonos pastel y un diseño de personajes, escenarios y vehículos que nos transporta a la línea clara del tebeo francobelga y, muy especialmente, a los mundos fascinantes del maestro Moebius. Para quedarse a vivir en él.

Sea of Solitude (PC, PlayStation 4, Xbox One)

Sea of solitude

Desarrollado por Cornelia Geppert (Jo-Mei Games) para Electronic Arts Sea of Solitude es la aventura más allá de la cordura de una chica que se ha convertido en monstruo y quiere averiguar por qué. Su periplo la llevará a una ciudad sumergida poblada de criaturas hostiles y los fantasmas de un pasado que sigue presente. Su creadora define su apartado formal y las sensaciones que pretende transmitir como un cruce de influencias del Studio Ghibli y el primer Silent Hill. Y con estas dos referencias, y las primeras y espectaculares imágenes que hemos podido catar, nos vale.

The Last Campfire (PC)

A raíz del asunto No Man’s Sky no se encuentra Hello Games en su mejor momento de popularidad, precisamente. The Last Campfire, mucho más modesto y aparentemente algo más enfocado, parece venir dispuesto a zurzir el descosido tirando de encanto. Desarrollado por un equipo que esta vez no capitanea el defenestrado Sean Murray, The Last Campfire cuenta la historia de unas criaturillas simpatiquísimas a la búsqueda de un nuevo hogar en un entorno precioso trufado de puzles. Nada nuevo, pero sí bastante bonito.

The Pathless (PC, PlayStation 4)

The Pathless

Muchos vieron Abzû como poco más que un Journey subacuático. Y sí, parte del equipo de Giant Squid había trabajado en el juego de thatgamecompany, de modo que la comparación era más que razonable. Pero aun así era un juego sugerente, emotivo y de innegociable belleza. The Pathless presenta un entorno aún más rico y un gameplay con objetivos aparentemente más definidos en una aventura que se intuye bastante más expansiva, pero igual de intimista y emocionante.

Tunic (PC, Mac, Xbox One)

Otro de vista isométrica, con personajes entrañables (un ciquísimo zorrillo) y bonito a rabiar. Este, dicen, heredero de un Zelda de quien toma prestadas algunas mecánicas y sistema de progresión. Pinta todo francamente bien, pero la pinta muta en asombro cuando descubrimos que todo esto es obra de un único desarrollador, un Andrew Shouldice que se ha propuesto ser un contemporáneo Quijote del videojuego. Fue una sorpresa en el último E3 y puede volver a serlo cuando vea la luz.

Wattam (PC, PlayStation 4)

Wattam

Para un servidor Katamari Damacy fue uno de los juegos más interesantes e inspiradamente bizarros de la generación de PlayStation 2. Su responsable Keita Takahashi no ha parado quieto desde entonces, pero se ha mantenido en un plano más bien discreto. Quizá su nuevo Wattam lo volverá a poner en el mapa. O quizá, aún mejor, esta aventura de cosas intentando hacerse amigas de otras cosas (sí, parece tan goofy como los Katamari) se ganará el culto que siempre ha rodeado al nipón.

En algún momento había que poner freno a esta selección. Pero, obviamente, hay mucho más en juego este 2019. Y si bien por simple cuestión de espacio no cabían por aquí, tampoco vamos a perder la pista a Ape Out, Untiteled Goose Game, Slay the Spire, Supermarket Shriek, Lost Words, Jenny Leclue, Lost Ember, Children of Morta, Sea Salt o Wildfire. Todos ellos posibles candidatos a figurar en la lista gorda de fin de año. Pero para eso quedan doce largos meses de videoadicción indie y, esperamos, un puñado de sorpresas agradables -y con suertetambién varias voladuras craneales- que sobrepasarán incluso este listado. Esto no para.


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