AnálisisShooter

Titanfall (Xbox 360)

posted by Hazuki 23 julio, 2014 0 comments
Titanes de hierro

Titanfall Xbox 360

EA y Respawn dejaron caer en mayo el título con el que lanzar señales de esperanza a toda una comunión de ultrajados que depositaron todos sus ahorros en adquirir un cachorro que pocas alegrías les ha ofrecido hasta la fecha, así como confraternizar con ese generación anclada en la Xbox 360 o los fieles acólitos del PC. La responsabilidad recaída en los lomos de ese título era pesada y ambiciosa, pero resulta que el título estaba diseñado con materiales de gran resistencia y capacidad, y se amoldaba a la perfección a los requerimientos de los gamers más exigentes. Esa máquina con propósitos tan altos era conocida como Titanfall, y por fin, la Xbox One podía enorgullecerse de tener un título digno en su apestoso catálogo.

Titanfall llegó con esa misión pero pronto se ha erigido en una referencia en el género de los shooter multijugador. Una cuestión nada baladí y que es fruto de un diseño inteligente y acurado, que ha sabido adoptar la fórmula más efectiva de los shooters online para imprimirle un sello diferencial, algo que a la postre, ha resultado ser definitivo para su éxito entre la masa.

El planteamiento jugable es de lo más sencillo e inmediato, facilitando así la adicción fácil y repentina. El jugador se enfrentará a otros controlando a un humano o bien a bordo de los titanes a los que alude el propio título, a los que solo podrá acceder un número limitado de veces tras determinado tiempo de partida. La maquinación genera caóticas, frenéticas y divertidas batallas multijugador abiertas a lo inesperado, rehuyendo e insultando la repetición.

Ese es uno de los grandes triunfos de la apuesta de EA. Buscar el halo épico en cada batalla que se monta en la red. Uno nunca tiene la sensación de Día de la marmota cuando se recrea en el juego, todo en el escenario es tan descomunal y caótico, que los sentidos y los ojos van a mil para absorber algunos instantes gloriosos (como las batallas cara a cara entre titanes o los enfrentamientos entre humano y titán a lo David y Goliath).

El juego centra su potencial en su aparatado multijugador, de hecho es un juego concebido plenamente en ese uso, pero a la vez cede algo de porción a una campaña multijugador que no pasará a la historia, con algunas pinceladas de historia de cada facción, audios a modo de arenga, y una cinemáticas a modo de carga de partida demasiado largas.

A nivel técnico la cosa fluye muy bien. Sin unos gráficos de mucho alarde, Titanfall se apoya en unos diseños elaborados, en un audio potente. Además las animaciones en general lucen muy bien. A nivel de controles y jugabilidad fija la vista en el CoD, de hecho los jugadores experimentados no necesitan ni la Pág. 1 del manual para manejarse con los controles, pero todo ello en un universo muy nipón, con la sombra de Otomo, Oshii o cualquier manga con robots molones.

Resumiendo al perezoso, Titanfall se convierte a las pocas partidas en una grata incorporación en nuestra día a día, una llegada que pide terreno a CoD: Modern Warfare en el trono de los multijugadores. Y ello sin apenas alterar la fórmula, simplemente añadiéndole una pizca de sabor nuevo y un universo no muy explotado para que el creyente renueve su fe y se sienta conforme con el desembolso dejado a la máquina de Microsoft

8,5


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