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The Sexy Brutale (PC)

posted by Xavi Roldan 3 mayo, 2017 0 comments
Teoría del eterno retorno

The Sexy Brutale

De RiME, por fin a la vuelta de la esquina, hay un mono tremendo. Que The Sexy Brutale, lo último de sus creadores (Tequila Works, aquí codo con codo con Cavalier Game Studios), sea tan rematadamente bueno como es no le pone las cosas fáciles a nuestras paciencias, precisamente. Porque llevábamos un tiempo con el ojo echado sobre esta especie de Cluedo cuántico, pero lo que realmente nos motivaba era el otro, tan agónicamente postergado. Y ya digo: error, porque The Sexy Brutale ha terminado siendo más que un juego entremés. Bastante más. Y es que sí, en general estamos en un buen momento para los indies, que salen a puñados y con un nivel de calidad nada despreciable. Pero pensemos: ¿cuántos de ellos ofrecen un sistema de mecánicas propias originales tan bien parido, tan milimétricamente implementado y, alineación planetaria, tan imbricado con el propio discurso? Pues eso.Los propios creadores ya han limpiado el aire antes que nada. Nadie podrá acusarles de haber copiado el gimmick temporal de Atrapado en el tiempo porque ellos mismos han salido al paso con una declaración de intenciones: The Sexy Brutale es historia de investigación detectivesca + “el día de la marmota”. Un Diez negritos donde un único día se resetea constantemente para que el jugador/investigador logre evitar los asesinatos de los asistentes a un baile de máscaras en una gran mansión reconvertida en casino. El truco, observar, reunir pistas, recopilar claves, quizá asistir un par o tres de veces al asesinato que nos ocupe para, finalmente, truncarlo. Todo ello evitando encontrarse en persona con el homicida o las víctimas (mucho vistazo por las cerraduras, eso sí) y asumiendo nuevas habilidades con cada crimen soslayado.

El ensayo-error hecho mecánica, la exploración del entorno y la acumulación de piezas de un gran puzzle como razón de ser. Y un resorte temporal que remite, una vez más, a ciertos niveles del seminal Braid y que últimamente hemos visto también como leitmotiv de Induction. No obstante, si aquel es mucho más minimalista en lo formal y su tesis queda un tanto desdibujada en favor de la sencillez conceptual de su mecánica, The Sexy Brutale cuida tanto lo que cuenta como el cómo lo cuenta: su presentación parece la de un whodunit clásico con guiños a Conan Doyle y una atmósfera gótica ligeramente lovecraftiana. A partir de planos isométricos y una cucada de diseño artístico, podría ser lo que saldría si a Supergiant Games, los de Bastion y Transistor, les diera un ramalazo steampunk. Y sí, tiene alguna que otra cosilla estéticamente un tanto dudosa (¿quién demonios sigue usando electroswing para tragamonedas cleopatra… bueno, para nada? ), pero en general resulta un juego visualmente bonito, mucho más atractivo de lo que se podría esperar de una propuesta tan centrada en los interiores.

Una nueva inversión segura en lo indie, en fin, en un año no exactamente parco en joyitas, la mayoría con virtudes parecidas (minúsculos despliegues de grandes ideas ejecutadas de forma impecable), pero pocas tan únicas y singulares como The Sexy Brutale.

marco 75

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