Domingo de serie: The Killing (Temporada 1)

 

Hace tres meses empezaba uno de los pilotos más prometedores de este año, The Killing (AMC). Ahora después de 13 capítulos y de ver el final de la primera temporada tengo opiniones contrapuestas.  Los dos primeros capítulos que conforman el piloto son maravillosos, su trama, su guión, la forma en que dramáticamente nos explican la historia, todo fluye y lo convierten en una pequeña joya. Si bien es cierto que la tensión es imposible de mantenerla en el mismo nivel capítulo tras capítulo, a partir del capítulo cinco la tensión desciende hacía límites casi insospechados. El caso de Rosie Larsen se sumerge en aguas movedizas, los sospechosos se multiplican y los policías comienzan a dar palos de ciego escena tras escena.

Si bien su creadora Veena Sud había afirmado que para el cierre de la primera temporada tendríamos al asesino de la joven Rosie Larsen, no se lo esperen porque como era de prever la serie ha conseguido una renovación para una segunda temporada y nos ha dejado a todos con las ganas de saber más, nos las tendremos que aguantar.  Si bien en los cinco episodios que la trama se me hizo pesada, larga y que aún hoy, visto el final, todavía espero que se me aclaren todas las dudas que surgen de esa letanía de capítulos, el capítulo 11 nos inyecta un cierto alivio de que la cosa mejora. Eso sí, por primera vez descubrimos algo más de lo que se esconde tras la fría fachada de la detective Sarah Linden (una cautivadora Meirelle Enos), es un capítulo enteramente dedicado a su personaje, donde descubrimos más sobre ella, su hijo y su amiga la del barco, pero poco qué ver con el caso de asesinato, que nos devuelve el capítulo siguiente.

El capítulo 13 y último de esta primera temporada parecía que fuese una suma de piezas y la detención de su asesino, o al menos eso es lo que nos hacen creer hasta el minuto 40, cuando todo cambia (no desvelaremos hechos, por si alguien no la ha acabado) y los cuatro últimos minutos hacen como siempre en estos casos que recordemos a la familia de su creadora. Y nos anticipan lo que previsiblemente será una de las tramas de la segunda temporada, descubrir todo lo que se esconde detrás de la fachada del detective Stephen Holder (Joel Kinnaman).

Pero sin duda alguna los dos personajes más enigmáticos de toda la trama de Rosie son sus progenitores: Mitch (Michelle Forbes) y Stan (Brent Sexton) Larsen. Durante esta primera entrega de episodios nos han regalado momentos angustiosamente memorables, que al final han quedado en suspenso cuando Mitch ha decidido abandonarlo todo y huir, no sabemos muy bien si ha sido propiciado por lo que ha sufrido por la pérdida de su hija mayor o por todos los secretos que la investigación ha ido destapando de su marido, y los que auguro que quedan por destapar.

La trama del político Darren Richmond (Bill Campbell), su relación con cada uno de los miembros de su gabinete, también queda suspendida, aunque yo apuntaría que algunos como Gwen Eaton (Kristin Lehman) y Jamie Wright (Eric Ladin) aún no nos han mostrado su verdadera cara, no hay más que ver cómo han quedado sus historias en el último capítulo. Por el contrario el profesor de Rosie, Bennet Ahmed (Brandon Jay McLaren), que durante toda la temporada ha estado en el centro de la diana, se recupera en el hospital después de la paliza que le asestó Stan Larsen bajo la atenta mirada de su mujer embarazada, Amber Ahmed (Ashley Johnson), otro de los personajes con cara de buena nena, pero que esconde más de lo que muestra. Y por último, el que parece el último sospechoso de la lista, Belko Royce (Bredan Sexton), cuya personalidad descubrimos poco a poco y que en la Seaton finale tendrá un papel de presunto vengador de la causa.

Las idas y venidas de Sarah Linden y su hijo, sus intenciones de abandonar el caso para irse al paraíso con su fututo marido han quedado en standby por el caso hasta el final. Evidentemente no nos podemos quedar sin protagonista, pero el inicio de la segunda temporada nos revelará como es capaz de manejar vida privada y trabajo, sin ser ni tener que traicionar ninguno de los dos.

Sin duda muchos son los interrogantes que han quedado abiertos para una segunda temporada, que según la propia Veeda Sud cerrará el caso de Rosie Larsen y abrirá uno nuevo, que quizás esté relacionado con éste, para así poder rescatar a alguno de los personajes/intérpretes. Como siempre qué larga será la espera, pero esperaremos por otra remesa de intriga. Mientras tanto podemos remirar los capítulos por si se nos ha escapado algo de la trama.

6,5

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