Tuve un flechazo con esta serie desde el principio, pero la segunda temporada me ha cautivado. Como no estoy enganchada a Mad Men, puedo decir que The Good Wife (CBS) es la mejor serie dramática del momento. La primera temporada nos dejó con un halo de intriga y de suspense en cuanto a lo que les depararía el futuro al triángulo protagonista. Para los que no la sigan, la historia narra la vida de Alicia Florrick (Julianna Margulies) desde que descubre que su marido, Peter Florrick (Chris Noth, el inolvidable Mr. Big de Sexo en Nueva York), con un importante cargo político le ha puesto los cuernos con una prostituta y las fotos se han filtrado a los medios de comunicación. La primera temporada se basó en demostrar su inocencia, haciendo ver que había sido víctima de un chantaje, y en intentar reconstruir la relación con su mujer y con sus hijos. Entre media, Alicia retomaría su carrera de abogada y se reencontraría en el despacho con un antiguo compañero de facultad, Will Gadner (Josh Charles). La primera temporada nos dejó en la encrucijada de si Alicia perdonaría a su marido o se lanzaría a los brazos de Will.
Y como siempre pasa, Alicia opta por intentar arreglar las cosas con su marido por el bien de sus hijos que durante esta temporada siguen estando en el ojo del huracán de los medios. Una de las cosas más interesantes de la serie es la gestión de los medios de comunicación entre lo público y lo privado cuando se trata un escándalo de estas características. En el terreno laboral Alicia ganó la partida como asociado junior a su competidor, Cary (Matt Czuchry) que dejará la firma y empezará a trabajar para la competencia e intentar ponerle las cosas difíciles a su enemiga. Pero Cary tiene un punto débil, Kalinda (Archie Panjabi), la mejor amiga de Alicia. Archie Panjabi que ganó un Emmy el septiembre pasado por este papel, vuelve a demostrar esta temporada porqué lo ganó, sobre todo en los últimos tres episodios de la temporada cuando salga a la luz su traición a Alicia, al acostarse con Peter, eso sí antes de conocerla por un oscuro tema de cambio de identidad, del que esperamos descubrir más durante la tercera temporada.
Uno de los personajes importantes durante toda la temporada es Eli Gold (Alan Cumming), asesor de la retomada carrera política de Peter y que intenta que todas las cosas vayan según su agenda sin importarle demasiado los sentimientos y carencias del resto. Aunque la tensión se palpa entre él y Alicia, no será hasta que ésta descubra que Eli borró el primer mensaje de voz donde Will le pedía que dejara a su marido y apostase por su relación, que las cosas tomarán otro cáliz. Pero la relación entre Eli y Alicia es de necesidad mutua como queda reflejada en el episodio final. A partir de la tercera temporada Alicia estará bajo el mando de Eli. Así que esto promete.
Pero lo que todos estábamos esperando, que Alicia abriera los ojos no llegó hasta el capítulo 21 de esta segunda temporada, donde Alicia se entera de la traición de Kalinda y por primera vez, comprobamos como la fuerte Alicia se derrumba y rompe a llorar, eso sí no delante del público, en privado. Justo cuando su marido consigue el puesto por el que ha estado luchando toda la temporada. El capítulo 22 nos regala una de las escenas de la temporada cuando Alicia le dice a Kalinda que sabe su “secreto”. Y el colofón final son los ocho minutos finales del capítulo 23, la escena de ascensor es de lo mejor que he visto últimamente. Y ya no sólo porque lo estuviéramos esperando como agua de mayo, sino por la manera en la que está rodado, el juego visual que establece. Un secuencia sensible, excitante y con una sincronización que funciona a la perfección.
The Good Wife ha renovado por dos temporadas más y esperemos que mantenga la misma calidad, interpretativa, de guiones y de rodaje que en las dos primeras temporadas. Tendremos que esperar hasta finales de septiembre para descubrir cómo prosigue el viaje al lado oscuro de la mayoría de los personajes y qué consecuencias trae para los protagonistas ese momento excepcional del final. En septiembre, antes del inicio de la tercera temporada, también descubriremos si Julianna Margulies se lleva por fin un merecidísimo Emmy. ¡Qué verano más largo!



